Presenta:

Renuncia en Seguridad: la interna entre Patricia Bullrich y Karina Milei expulsó a otro funcionario clave

El dirigente de mayor rango ligado a Bullrich dejó Seguridad y sumó otro capítulo a la guerra interna con el ala de Karina Milei en el oficialismo.

Patricia Bullrich pierde un alfil clave en Seguridad y crece la interna en el gobierno. 

Patricia Bullrich pierde un alfil clave en Seguridad y crece la interna en el gobierno. 

Juan Mateo Aberastain / MDZ

La interna que atraviesa al oficialismo se cobró una nueva vida. Federico Angelini, el dirigente de mayor jerarquía alineado con Patricia Bullrich dentro del Ministerio de Seguridad, dio un paso al costado y abandonó un puesto estratégico en el momento más caliente de la disputa con Karina Milei. Su decisión se lee, ante todo, como un gesto político que ensancha la grieta entre la senadora y el núcleo duro del poder libertario.

El rosarino ocupaba, hasta este jueves, la Subsecretaría de Intervención Federal de la Nación, un espacio que había conseguido mantener incluso después del relevo al frente del ministerio.

Tras la salida de Bullrich, la conducción quedó en manos de Alejandra Monteoliva, quien —según la mirada que predomina en el círculo de la senadora— acabó rompiendo con su referente para tender puentes con Karina Milei. Aun en ese terreno cada vez más hostil, Angelini había logrado sostenerse en el cargo, hasta que el desgaste interno terminó por empujarlo afuera.

Un puesto que no era para nada menor

La tarea de Angelini tenía un peso concreto en el esquema de seguridad. El dirigente era una pieza central en el Plan Banderas y en la coordinación de las fuerzas en el territorio provincial, una responsabilidad de alto voltaje que lo volvía un activo valioso para Bullrich.

Por eso su renuncia opera en dos planos: deja una silla vacía en un área sensible y, al mismo tiempo, vuelve a tensar la cuerda con los hermanos Milei. Que Angelini siga respondiendo políticamente a la senadora confirma que su salida fue, en los hechos, otro dardo dirigido al corazón de la Casa Rosada.

El vacío que deja abre dos preguntas de fondo. La primera apunta a la continuidad del Plan Banderas y al rol de la Gendarmería en la estrategia de pacificación de Rosario, una de las banderas más expuestas de la gestión en materia de seguridad.

La segunda gira en torno al propio futuro de Angelini: en el PRO santafesino, parte de la coalición Unidos que encabeza el gobernador Maximiliano Pullaro, no descartan que el dirigente desembarque en el Ministerio de Seguridad provincial. Se trata, por ahora, de una posibilidad en danza, sin definiciones a la vista.