Números que no convencen: el piso de rechazo a la reelección y un dato positivo de Bullrich inquietan a Milei
A pesar de que falta para la elección presidencial de 2027, el escenario político comienza a crujir. Mientras el peronismo dirime su liderazgo y el PRO busca recuperar terreno, el oficialismo lucha por un número positivo.
Pese a que la diferencia en la sumatoria positiva es estrecha, Bullrich logra recortar el rechazo general (56,4%) y se posiciona en el centro del tablero político.
La elección presidencial de 2027 empieza a marcar el pulso del debate político. En un contexto donde el ánimo de la sociedad hacia la dirigencia tradicional sigue siendo crítico, los diferentes espacios enfrentan serias dificultades para "repetir figuritas". El electorado busca caras nuevas, lo que obliga a las principales fuerzas a recalcular sus estrategias.
El mapa político actual se encuentra fragmentado en intensas internas. Por un lado, la vereda opositora de cara a las elecciones presidenciales muestra movimientos de reconfiguración urgentes. El peronismo debate su conducción y futuras candidaturas entre el perfil federal del sanjuanino Sergio Uñac y las aspiraciones del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, bajo la atenta mirada de Cristina Kirchner desde su domicilio en la calle San José. En paralelo, desde el PRO confirmaron que el espacio volverá a presentarse a los comicios con una boleta propia, aunque el partido fundado por Mauricio Macri todavía carece de un candidato presidencial definido para encabezar la propuesta.
Por otro lado, el oficialismo intenta reordenar sus prioridades legislativas y políticas con la mirada puesta en el mediano plazo. Mientras la Casa Rosada busca bajar la espuma al escándalo en torno a la figura de Manuel Adorni, el Gobierno mantiene la reforma electoral entre ceja y ceja con el fin de avanzar en el Congreso. En este escenario, y a pesar de que los números de los últimos sondeos no parecen del todo alentadores, Javier Milei ya se enfoca en consolidar su estructura y estrategia política con un único objetivo: pelear por su reelección.
Te puede interesar
El dato que celebró Cornejo en medio de los números rojos en la recaudación
Los números: el duro piso de rechazo a Milei
Sin embargo, las encuestas actuales no parecen arrojar números del todo alentadores para las aspiraciones reeleccionistas del líder de La Libertad Avanza (LLA). Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, Javier Milei acumula un 57,2% de encuestados que aseguran que no acompañarían la reelección del gobierno libertario.
En la vereda del voto duro, el presidente cuenta con un 18,7% que metería la boleta de LLA en la urna sin dudarlo, sumado a un 12,7% de indecisos que, bajo ciertas condiciones, terminarían acompañándolo. En total, el jefe de Estado retiene un caudal de voto positivo del 31,4%.
El factor Patricia Bullrich y la comparación con Mauricio Macri
La gran sorpresa del estudio sociopolítico pasa por la vereda del PRO. La figura de Mauricio Macri muestra un marcado desgaste: apenas el 9,9% tiene su voto seguro y el 20,1% se mantiene en duda pero lo elegiría, mientras que un 56,8% opta por no votarlo, cerrando una intención de voto total del 30%.
Lo que poderosamente llama la atención de los analistas es el crecimiento de la actual senadora Patricia Bullrich. Distanciada internamente de los ruidos provocados por el caso Adorni, Bullrich se erige como una de las figuras que más apuntala la imagen del oficialismo, rememorando aquel acuerdo estratégico tras el balotaje frente a Sergio Massa.
En la comparativa directa, la senadora exhibe hoy mejores números que Milei y Macri de cara al armado electoral. Bullrich lidera la medición con un 32,4% de apoyo (sumando voto seguro y probable), seguida muy de cerca por el presidente Javier Milei con un 31,4%, y relegando al expresidente Mauricio Macri al tercer lugar con el 30,0%. No obstante, esta paridad también se traslada al nivel de desaprobación de los tres dirigentes, ya que el jefe de Estado enfrenta el techo de rechazo más alto de la muestra con un 57,2% de encuestados que aseguran que jamás lo votarían, una cifra que se ubica apenas por encima del 56,8% registrado por Macri y del 56,4% que acumula Bullrich.
Pese a que la diferencia en la sumatoria positiva es estrecha, Bullrich logra recortar el rechazo general (56,4%) y se posiciona en el centro del tablero político, abriendo un interrogante clave sobre quién debe encabezar la propuesta oficialista para enfrentar al peronismo en las próximas elecciones.





