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Santiago Caputo desató la furia en X ante la posible llegada de un enemigo a la Jefatura de Gabinete

Al parecer, el presidente respaldó la postura de Santiago Caputo para bloquear el desembarco de Martín Menem en la Jefatura de Gabinete en lugar de Manuel Adorni. Mientras tanto, el teléfono de Milei -al igual que ocurrió con el de Alberto Fernández- empieza a convertirse en un problema político.

Un gabinete que no respeta a su jefe, no se respeta a si mismo. Así están desde que Adorni reemplazó a Guillermo Francos. 

Un gabinete que no respeta a su jefe, no se respeta a si mismo. Así están desde que Adorni reemplazó a Guillermo Francos. 

Presidencia

Apenas Santiago Caputo se enteró, hace quince días, de la decisión tomada por Karina Milei, se desató la furia. Alertado sobre que Martín Menem se transformaría en Jefe de Gabinete más temprano que tarde, empezó a activar todo su potencial mediático y en redes para sembrar el pánico, o, como está de moda, generar el caos.

El asesor presidencial, recientemente considerado un hermano por Javier Milei, empezó a activar. Y, cuando el viernes 15 a la mañana Manuel Adroni había aparecido por la Residencia Presidencial, en lugar de avisarle que lo iban a liberar del martirio con el que carga desde hace más de dos meses, el presidente Javier Milei lo ratificó en su cargo.

Hasta que el tema de Adorni no se defina, esto será un infierno. Y, además, el Gobierno permanecerá paralizado”, reconoce un funcionario cercano a El Jefe. Mientras tanto, Las Fuerzas del Cielo, anticipan que “no habrá tregua”. Las partículas anónimas que conformaron el caputismo, antiguos rebeldes sin causa aglutinados por el consultor más importante del país para ser el brazo armado en el mundo virtual de Javier Milei, eligieron pasar a la clandestinidad.

“No somos La Cámpora”, se atajaba un efusivo twittero y generador de contenidos libertarios. Exactamente, ya se transformaron en “Montoneros”, a los cuales Juan Domingo Perón decidió echar de la Plaza cuando le gritaban que se saque de encima a López Rega.

¿Es en esta saga Karina Milei la nueva representación del antiguo “Brujo? Para estos jóvenes idealistas, que se volcaron a Milei como última tabla de representación política, sí lo es. Ahora creen solo en uno de los apotegmas del presidente, el que habla de ser un “anarquista”.

“Son unos estúpidos los que creen que todas las mañanas Santiago nos pasa un brief con un libreto al que tenemos que apegarnos”, explica este vocero informal de la legión “cielista”. “Desde el Gordo Dan (Daniel Parisini) hasta cada uno de nosotros tenemos ideas y pensamientos propios. No hay línea”, comenta como si no entendiera cómo la hermana presidencial todavía no los entiende.

Las internas del relato virtual

Karina Milei eligió reemplazar a estos especialistas virtuales con su propio ejército virtual. En algún momento El Jefe, con Manuel Adorni como enlace, habían elegido a jóvenes “territoriales” para pelear por mantener el relato presidencial sin esperar nada de Santiago Caputo. Algo de eso todavía está funcionando a cargo de los jóvenes reclutados por Andrea Vera, diputada nacional e hija del famoso, y ahora relegado, Ramón “Nene” Vera. Ella es, con otro estilo y origen, tan apasionada como Lilia Lemoine, aunque no insulta ni se agarra a puro grito en medio de las sesiones.

A pesar de las versiones que habían aparecido la última semana, fruto de la furia y una nueva avanzada en la “caza de traidores”, Patricia Bullrich fue invitada a la reunión de gabinete a realizarse la semana próxima. También dicen que estarán presentes Martín Menem y Santiago Caputo. ¿Habrá saltitos? Seguro que no. La hermana presidencial también se enteró que el asesor está dispuesto a todo, inclusive, tirar el mantel de la mesa que él casi creó.

“La semana pasada Milei estuvo muy duro y les dijo a todos que había que bancar a Adorni, y el que no lo hiciese, podía irse del gobierno. Patricia Bullrich lo hizo, pero todavía está… Ella maneja el Senado y no la pueden echar porque además no tenemos a nadie que pueda reemplazarla… Piensan igual que ella y dicen que Adorni es una carga insoportable”, confió una fuente inobjetable.

Cuando se pensó en la llegada de Martín Menem a la Jefatura de Gabinete, no se había encontrado un reemplazante como Presidente de la Cámara de Diputados. El último candidato escuchado que se había escuchado era Luis Petri, pero sus acciones bajaron fuertemente después que Adorni lo vinculó con otros viajes que iban a realizar en pareja.

El factor Macri y el reordenamiento del PRO

En Mendoza, Mauricio Macri habló como dueño del cambio y el anti populismo. No por casualidad estuvo presente Gabriela Michetti, su vicepresidenta en el gobierno de Cambiemos, con la cual la relación no había terminado muy bien. Todavía no dice si quiere un Segundo Tiempo.

Desde el abrazo con Patricia Bullrich en la gala de la Fundación Libertad, las versiones sobre una posible reconciliación empezaron a circular. Todavía no hubo nada de eso. Simplemente, un hecho simbólico que le sirvió a los dos. Ambos empezaron a jugar su propio juego, sin esperar nada de Milei ni de su hermana, pero saben, como le dicen varios consultores, que “si la economía repunta, “El Loco” puede tener otra chance más”.

Macri PRO Mendoza

Escándalos privados e inestabilidad política

Algo así le advirtió a este periodista un reconocido consultor que el mes pasado había observado, como la mayoría, una baja sustancial en la imagen en intención de voto del Presidente. “Ahora volvió a estar cerca del 40%”, informó. Las emociones sociales sobre el libertario son mucho más inestables que las que se observaban en otras administraciones y con otros presidentes.

Ayer a la mañana, uno de los gobernantes que más desea que al Gobierno nacional le vaya bien, se alertó ante una publicación en X, en el que este cronista recordaba que todo lo que se empezó a escuchar y a ver de la privacidad del Jefe de Estado era de esperar. La experiencia dice que cada presidente supera al anterior en nivel de escándalo y bajeza, aunque era poco probable que alguien pudiera estar a la altura de las miserabilidades observadas por Alberto Fernández.

Por ahora, Milei tiene la suerte que nadie le exige, como hacía Cristina Kirchner con Fernández, que muestre su teléfono… ¿Cuánto faltará para que la propia Bullrich empiece a decir: “Yo puedo mostrarle mi teléfono a cualquiera”? ¿Es alocado pensar eso? Por lo pronto, ella ya presentó su declaración jurada mientras que Adorni no.