El negocio clave que tiene en Mendoza el grupo Edison, el "favorito" de Santiago Caputo
La familia Neuss, de mucha cercanía con el influyente Santiago Caputo, hizo pie en Mendoza con una concesión poco rentable, pero que le abrió la puerta para otros negocios mayores. Vínculos y privatizaciones.
La familia Neuss es íntima del influyente Santiago Caputo.
EFEHay un grupo empresario que crece de manera vertiginosa en áreas estratégicas como la energía. El grupo se llama Edison y el nombre tiene mucha más trayectoria el el rubro que algunos de sus protagonistas; la familia Neuss y principalmente Juan, que tienen la particularidad de ser amigo íntimo de Santiago Caputo, el hombre más influyente del Gobierno de Javier Milei.
Tras el proceso de privatización ejecutado por el Gobierno nacional, Edison se quedó con uno de los activos estratégicos más relevantes del país: la empresa Transener, que tiene a cargo el transporte de energía en todo el país y donde se convirtió en socio de Pampa Energía. Antes logró ser adjudicatario de dos de las represas de la Patagonia.
En el esquema del negocio de Edison Energy hay una empresa y una represa mendocina que cumplieron un rol clave y que le dio parte de la llave de su crecimiento. Se trata de Potrerillos y la cadena de usinas que son parte de la concesión: Cacheuta, Álvarez Condarco y El Carrizal.
Sin levantar mucho el perfil, Edison se conformó para aprovechar el aumento en la demanda de energía y el rol clave que cumple y cumplirá ante el cuello de botella que se espera. Pues Potrerillos fue la primera generadora que el grupo adquirió, en simultáneo con distribuidoras. La empresa adquirió el control que estaba en manos originalmente del Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos (CEMPPSA) y Cartellone Construcciones. La compra la hizo al BAF Latam Credit Fund B.V, que le había comprado la concesión a los mendocinos que la construyeron. Edison está formado Woden Holding S.A., Inverlat S.A. y Perseo Holding Group LTD.
El negocio de Potrerillos es de alto riesgo. La concesión venció y se prorrogó por 5 años, con posibilidad de extender por 20 más. No hubo renegociación, pues al comprobarse que el consorcio no había recuperado la inversión con la venta de la energía se ejecutó una cláusula automática. En el medio los dueños originales, Pescarmona y Cartellone, atravesaron serias dificultades. La represa tiene en la generación de energía un objetivo de segundo orden de prioridades. Eso genera habituales tensiones con el Departamento General de Irrigación porque ese organismo regula el volumen de agua a erogar tomando como prioridad el uso doméstico, agrícola como prioridades y, sobre todo, para regular la escasez de cada estación. Por eso hay varios litigios en marcha. La transacción se hizo entre privados. “”.
Pero para Edison había otro sentido de oportunidad: con Potrerillos como antecedente ya tenía una empresa generadora en su cartera para participar de licitaciones más relevantes. Es lo que ocurrió con las represas de la Patagonia. Edison se presentó con Potrerillos como uno de sus antecedentes e incorporó a la “marca” en la UTE.
El holding formado por Edison Inversiones, Edison Hording, Energética del Norte y CEMPPSA se quedaron con la represa Alicurá, la primera del “circuito” del Río Limay (le siguen Piedra del Águila, Pichi Picún Leufú, Chocón y Arroyito). En el mismo proceso se quedó con el complejo Cerros Colorados, que consta de cuatro diques y una planta de generación en el dique “Planicie Banderita”. Esa concesión estuvo a cargo de Aconcagua Energía hasta su vencimiento, firma que entró en crisis.
El salto Edison lo dio al obtener el control de Transener. De esa empresa depende todo el sistema interconectado con más de 12.400 kilómetros de líneas de extra alta tensión en todo el país y otros 6 mil kilómetros en Buenos Aires. La empresa juega un rol clave y lo será más aún en otros grandes negocios. Hay, por ejemplo, una fuerte disputa por el acceso a la red de extra alta tensión por parte de las empresas mineras que buscan producir cobre en San Juan.
La venta de la participación estatal de esa empresa generó polémica por el rol estratégico que tiene al ser un “administrador de hecho” de todo el sistema eléctrico del país. Edison comparte ahora empresa con un gigante del rubro: Pampa Energía. La empresa de la familia Mindlin tiene una participación importante en esa compañía.
Hay otra licitación que podría reunirlos, aunque con volúmenes mucho menos tentadores. Pampa es el concesionario de las represas del Sur de Mendoza. El concurso para concesionar los diques del río Atuel (HINISA) está en proceso para ser lanzado. La duda es si Pampa participará y si Edison también, ahora que no necesita una “llave” que le abra negocios más grandes.



