Rebajan a la mitad las regalías de un área petrolera clave a cambio de más inversión
El Gobierno rebajó a la mitad las regalías que deberá liquidar YPF por el petróleo que extraiga de un área clave ubicada en Malargüe, a cambio de que se ejecuten inversiones que permitan estirar la vida útil y la productividad. Se trata de Chachahuén, una área petrolera que tiene una particular historia política y que se convirtió en la de mayor productividad entre las que fueron concesionadas por la provincia. Las regalías que pagará YPF por Chachahuén Sur pasarán del 18% al 9% para la producción incremental, es decir para el petróleo extraído por sobre la línea de base actual. Para eso, la empresa deberá cumplir el plan de inversión de más de 50 millones de dólares en el plan de recuperación terciaria. Según aseguran, esa pauta ya se superó.
La clave es, justamente, la técnica de extracción del petróleo. Al ser un área que está en decadencia en la producción, se comenzaron a realizar técnicas de recuperación secundaria, con inyección de agua. Luego, pasaron a una etapa piloto de recuperación terciaria, con la inyección de polímeros. Los resultados fueron positivos y por eso se elaboró el plan para expandir esa técnica y, así, estirar la vida útil a 15 años más.
La autorización para reducir las regalías se concretó este mes, pero había sido comprometida por Rodolfo Suarez hace dos años, cuando firmó el acuerdo estructural con el Presidente de YPF, Pablo González, y el CEO de la empresa, Sergio Afftronti. Allí ambas partes acordaron hacer las "paces" con distintos litigios cruzados y dejaron sentadas las bases para impulsar la exploración en piloto en Vaca Muerta, para impulsar la recuperación terciaria y también para mejorar la refinería de Luján de Cuyo, todo a cambio de algunas concesiones, como la prórroga de permisos, la reducción de regalías y el abandono de reclamos de parte de la provincia. Entre ellos, la Provincia resignó el reclamo para que la petrolera pague el Aporte Fondo Escolar, una condición de las concesiones otorgadas en 2008 que las petroleras discutieron y ahora están exceptuadas de pagar. Curioso: la provincia reclama decenas de ítems, pero resignó sin mayores atenuantes el que va destinado a la educación.
YPF ya realiza explotación a través de la recuperación terciaria con inyección de polímeros, una técnica que es empleada en Mendoza y la patagonia Sur. Ahora instalarán 4 plantas de inyección de polímeros, además de montar una nueva línea de media tensión y otras instalaciones necesarias. La inversión prometida es de USD 54.670.000. Si se cumple el plan, YPF planea extraer en 15 años 3,47 MMm3 de petróleo (2,27 MMm3 por recuperación secundaria y 1,2 MMm3 por recuperación terciaria). "Representa un 35% de incremento en la producción total y equivale en total a 21,81 MMBbl", explican. Ese cálculo implicaría ingresos por USD 156.120.000 "un 23% más de la recaudación" que si no se hicieran el plan de recuperación terciaria.
Negocios
Chachahuén es una de las áreas petroleras concesionadas por la Provincia desde que recuperó la administración de los recursos naturales. Fue adjudicada en 2008, en una polémica licitación en la que el gobierno de Celso Jaque le otorgó a un solo consorcio 7 áreas, a pesar de que las normas ponían un límite de 5. Las empresas favorecidas fueron Ketsal-Kilwer, lideradas por José Luis Manzano; firmas que no tenían expertis en la operación. De hecho ninguna de las áreas concesionadas terminaron siendo operadas por ellos, sino que se negociaron como bienes inmobiliarios.
Eso es lo que pasó con Chachahuen. Las empresas adjudicatarias triangularon con otras dos compañías para quedar como accionistas, pero no operadores. Primero transfirieron los permisos a Energía Mendocina, la petrolera del empresario Omar Álvarez, que tampoco tenía experiencia ni capacidad para hacerse cargo. Allí fue cuando se negoció con YPF (con la familia Eskenazi) para que sean operadores. Lo mismo ocurrió con varias áreas, muchas de ellas sin potencial real. YPF estatal heredó el modelo de negocios.
Chachahuén quedó con un 70% para YPF, que es el operador y el que pone el dinero), un 10% para Ketsal, 10% par Kilwer (ambas de Manzano) y un 10% para Energía Mendocina.