El sólido triunfo del PJ cordobés que buscará aprovechar Juan Schiaretti
Ni Rodrigo de Loredo tenía preparado un discurso para perder, ni Daniel Passerini para ganar. Todo estaba listo para una foto de la unidad de Juntos por el Cambio en la ciudad de Córdoba, pero la imagen tampoco convenció: con Patricia Bullrich de un lado y Horacio Rodríguez Larrera en el otro, ambos precandidatos presidenciales no cruzaron ni saludos ni miradas.
En verdad, quien adelantó la derrota fue su suegro, el exministro de Defensa Oscar Aguad, quien le dijo a los medios al llegar al bunker de JxC: “Perder era una opción, no creo que los números de las mesas testigo del peronismo mientan”, admitió.
Ya sobre el escenario, De Loredo reconoció, dirigiéndose a Bullrich, Larreta, Gerardo Morales, Martín Lousteau y Alfredo Cornejo: “Los hice venir al pedo”. Fue minutos después de reconocer la derrota aún cuando desde el sitio oficial de la Justicia Electoral Municipal todavía no se habían cargado resultados oficiales. En ese mismo momento, en el búnker del schiarettismo estallaba una ovación.
Con un discurso a puro agradecimiento, y con anécdotas que referían al fallecido José Manuel De la Sota y al gobernador Juan Schiaretti, Daniel Passerini reconoció que no tenía previsto un discurso triunfante.
Sin embargo, con el 99,7% de las mesas escrutadas, el actual viceintendente obtenía el 47,7% de los votos, mientras que el diputado radical se quedaba con el 40%. La diferencia era de 7,7 puntos.
“Pituquitos de Recoleta”
Quien sí tenía un discurso bien guardado, atravesado en el estómago por haber visto frustrado su festejo el 25 de junio pasado, fue Martín Llaryora, el gobernador electo. Tuvo que esperar diez días para validar su triunfo cuando el escrutinio definitivo arrojó que había superado por un 3,3% más de votos al candidato de Juntos por el Cambio, Luis Juez.
En el escenario del Hotel Quorum, Llaryora apuntó contra el unitarismo del Gobierno nacional con frases como “devuélvannos la guita de las retenciones". "No producen nada, vienen como vinieron hoy a explicarnos que iban a ser el hito del cambio. El hito del cambio es este, no es el que le hace fácil la vida a los dirigentes sino el que le mejora la vida a la gente”, siguió. Y agregó: “Las elecciones se ganan hablando con la gente, no paseando por los medios de Capital Federal”.
El triunfo de Daniel Passerini, Llaryora lo sintió como suyo: porque lo leyó como una aprobación a su gestión al frente de la Municipalidad en los últimos cuatro años. Hoy los votos del candidato de Hacemos Unidos por Córdoba le dieron la legitimidad que él esperaba para ser el próximo gobernador, por más que a las urnas sólo concurrió el 60% del padrón habilitado para votar: unas 86 mil personas menos que un mes atrás en los comicios provinciales.
“Basta de que nos vengan a explicar qué hacer o cómo hacer los pituquitos de Recoleta", disparó enardecido Llaryora, mientras a su lado Schiaretti no hacía ni un gesto, quizás pensando su acercamiento con Larreta y la posibilidad cierta de unirse a Juntos por el Cambio tras las elecciones generales.
“Se que muchos de los que vinieron hoy no se explican este resultado. Fallaron todas las encuestas, por eso hoy vino gente de todos lados. Fallaron todos los números, pero lo que no fallaron fueron los cordobeses, que no necesitamos que nadie de afuera nos venga a explicar nada”, dijo el gobernador electo.
“Que este ejemplo sea tomado por el interior de nuestra patria. Este es el grito de Córdoba”, aseveró y le dio el plafón para respaldar la precandidatura presidencial de “Hacemos por el país”.
En ese marco, realzó la candidatura a presidente del actual gobernador Schiaretti, al considerar que es la mejor opción para que Argentina sea gobernada finalmente por "el interior".
"Tenemos que llevar a nuestro gobernador, Schiaretti, de presidente; es por eso que les digo a todos que no es verdad que la única opción es que sean presidentes de Capital Federal o del AMBA", exclamó. "El interior tiene sus líderes para poder hacer un país federal, con trabajo, con justicia, con respeto institucional", aseveró.
Un triunfo que buscará capitalizar Juan Schiaretti
Con las elecciones provinciales y las de la Capital provincial ganadas por su espacio político, el gobernador Juan Schiaretti y precandidato presidencial esta vez sí se subió al escenario a festejar junto a Daniel Passerini y Martín Llaryora.
Con un discurso más moderado que el del gobernador electo, el referente justicialista marcó su territorialidad y enfatizó el éxito del modelo Córdoba que supieron gestar junto a De la Sota. “El apoyo que le dieron a Daniel (Passerini) hoy, no es otra cosa que el apoyo a una manera de gestionar. Es el apoyo al modelo de gestión Córdoba”, subrayó Schiaretti.
“Creemos en la división de poderes. Defendemos la libertad de prensa y creemos que debe haber distintos pensamientos. Somos capaces de trabajar junto a todos los sectores productivos. Trabajamos porque nosotros somos la Córdoba de la producción y el trabajo”, agregó repitiendo un discurso con el que lanzó su precandidatura.
“Lo que nos distingue es que queremos que termine la maldita grieta en nuestra patria porque no hace mal a todos los argentinos”, reiteró el gobernador. Y con guiño a la oposición, el único de la noche, Schiaretti expresó: “La buena gestión es trabajo y más trabajo, no una foto de marketing”.
“Este modelo de respeto y pluralidad es el que queremos llevar a la Argentina”, aseguró. “Vienen a Córdoba y dicen que parece otro país. No entienden cómo podemos trabajar todos juntos. Queremos la Argentina federal, que piense y acabe con la grieta siendo un país normal”, cerró el gobernador.