Los precandidatos del FIT pasaron por Mendoza con picantes dardos para todos los sectores políticos
A poco menos de un mes para las PASO, la fórmula presidencial del Frente de Izquierda y de los trabajadores (FIT) expuso sus propuestas en MDZ Radio.
Gabriel Solano, precandidato a presidente; Vilma Ripoll, precandidata a vicepresidente; y los precandidatos a diputados nacionales por Mendoza Martín Rodríguez y Marcia Marianetti estuvieron en Sonría, lo estamos filmando.
“Esta denominación de Massa genera una especie de conmoción, no se esperaba, habían anunciado a Wado de Pedro. Y cuando se esperaba que pusieran a un ‘hijo de la generación diezmada’, pusieron a un agente de la embajada norteamericana. Fue un golpe”, señaló Solano y aseguró que “lo de Grabois es una maniobra política, está puesto ahí para evitar que pierdan votos por izquierda”.
El precandidato del FIT remarcó que “le decimos al votante que quiere una salida popular de esta crisis, que votar a Grabois finalmente es tributar a Massa”.
En tanto que su compañera de fórmula expresó: “Lo que da tono a esta campaña es el desconcierto, el enojo, la bronca que tiene la gente, que tiene razón. No puede ser que 40 años de democracia sean cada vez peor. Por eso (la gente) se pone muy mal y resuelve no votar o votar en blanco y eso es muy grave. Creemos que lo que es importante es fijarse qué es lo que se viene. Se viene Jujuy. Por algo Morales hizo Jujuy y sigue haciendo hoy, porque violó la autonomía universitaria que no se violaba desde la época de la dictadura. Ya no tiene límites”.
“Estuvimos con Gabriel el día de la represión. Necesitan hacer ajustes en los sectores sociales y va a haber una respuesta social, ellos lo saben. Ajustes, represión y saqueos”, adelantó.
Solano, en tanto, opinó: “Si hay que ajustar, ajustemos a los de arriba. Poner un impuesto a la renta financiera, que han ganado fortuna. Pero es un problema de clases, ¿a quién quieren ajustar? A los laburantes. En Argentina hay una parte que la está pasando muy bien. El año pasado la economía de Argentina fue de las que más creció en el mundo, pero simultáneamente creció la pobreza, cayeron los salarios. Eso se lo embolsó directamente la clase capitalista a costa del pueblo. Nosotros haríamos lo contrario; estableceríamos un salario mínimo igual a la canasta familiar ($350.000). ¿Se puede hacer? Sí, y eso no genera inflación, es mentira, es un terrorismo ideológico contra el laburante”.
Otro punto de su campaña tiene que ver con los jubilados: “¿Te parece que en Argentina el 70% de los jubilados esté cobrando $70.000 más un bono miserable de $15.000? Eso hay que terminarlo”.
Sobre el FMI, remarcó que “si nosotros gobernásemos, el 10 de diciembre se va el FMI de la Argentina. El problema del FMI no es la deuda. El FMI no es un banco que te da plata para ganar un interés; es una institución internacional que vela por los intereses financieros mundiales, especialmente por los Estados Unidos. Argentina no va a crecer como una colonia del capital financiero internacional. Planteamos que los resortes fundamentales de la economía estén en manos de los trabajadores, sino no vamos a crecer”.
En cuanto al candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, Ripoll fue contundente: “Dice que va a destruir todo, que va a liquidar los derechos de la clase obrera y va a dejar destruido el país, como Menem y Cavallo. Hay que decirle a la gente, ojo con votar locos así, porque después terminamos muy mal. Nosotros somos de izquierda pero no somos locos”.
Solano, por su parte, indicó: “Argentina tiene los salarios más bajos de su historia, no llega a los 200 dólares. Tenemos el 50% de la fuerza de trabajo no registrada o como monotributista. No le pueden echar la culpa al laburante de que no hay inversión. ¿Dónde invierte la clase capitalista? En el exterior”.
“El problema que tiene la Argentina es que hay una fuga de capitales estructural de la clase capitalista que te dice ‘si no aceptás comer pasto, laburante, no invierto’. ¿Por qué tenemos que aceptar ese chantaje?”, insistió.
Y concluyó: “Cambiemos la lógica de Argentina, nos están llevando a una crisis que es un retroceso civilizatorio. Antes Argentina tenía el salario más alto de América Latina y ahora tenemos el más bajo, tenemos peor presupuesto de salud, de educación. Si seguimos haciendo lo mismo no vamos a tener resultados distintos”.