Milei, Larreta, Bullrich y el peligro de los infiltrados en las listas
"Javier no tiene precio, ése es el problema, por eso se tejen los chanchullos de abajo hacia arriba, él no cobra un peso pero abajo agarrate", dicen.
El economista Javier Milei atraviesa hoy una tarea de sedimentar, filtrar y sacar candidatos que no representen sus ideas, pero no se puede estar en dos lugares a la vez. Hay un pánico generalizado en los espacios que ambicionan poder y que no quieren tragar más sapos en redes, pretenden dar por terminado el buceo de candidatos, pero todos los días un cisne negro los decepciona y tienen que retroceder en ojotas.
Les pasa a todos y todos buscan entonces que el pedigree de los que encarnan sus boletas sea mínimamente aceptable. Javier Milei, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. Larreta en Buenos Aires no tiene todavía un armador histórico, Bullrich confía en el criterio de Cristian Ritondo y Milei en el de Sebastián Parejas, otrora armador de Emilio Monzó. Hay quienes sospechan que el armado liberal es en realidad un plan a cuatro años de Monzó. Todo es posible.
Los más oscuros dicen: "El sello está veinte mil dólares en provincia, los tarifa el armador y los cobra el Chino". Lo dice un peronista bonaerense con treinta años de espalda encima. "A Javier le están vendiendo pescado más que podrido, son todas listas peronistas, están cobrando todo, pero bueno, ahora ya es tarde", añade con cigarrillo en mano en Tabac. Los armadores son nodales, necesarios, pero los hay probos y corruptos, lúcidos y rústicos.
El peronismo que acarrea las ideas de la libertad de Javier Milei desembarcó en el conurbano de lleno, como también lo hizo en los acuerdos que se llevan adelante en nombre de Diego Santilli por Juntos por el Cambio y de Patricia Bullrich. Todo está por verse, pero de acá al viernes pueden pasar demasiadas cosas.
Diego Valenzuela es el intendente de Tres de Febrero, y arma para el diputado que recién terminó su mudanza a Buenos Aires tras casi veinte años de política porteña. "Es rápido para aprender, a Diego todavía le falta muchísimo, pero va por un buen camino", reconocen en su entorno.
Lo que armo Sebastián Parejas para Javier Milei en Jose C. Paz es parte del armado del ultra peronista Mario Ishi, la dirigente Eugenia Narváez. Lo mismo pasa en Moreno, donde Ramón "El Nene" Vera encarna las ideas de la Libertad tras su membrecía en La Cámpora. En San Martín juega Marcelo Ballester, quien caminó siempre con Gabriel Katopodis. Son apenas botones de muestra de lo que se gesta a espaldas de los líderes. El paradigma se repite en Luján, donde Pablo Carnevale suena como posible candidato de Milei tras veinte años de peronismo.
Todos atraviesan el mismo problema: los detalles del armado por debajo de lo visible no es detectable por los que encabezan listas presidenciales. Le pasa a todos los candidatos y no logran dar por terminado el inconveniente. Serán cien horas con adrenalina y cierres sin pausa. Empieza la semana D.

