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El pánico por las encuestas obliga a Juntos por el Cambio a buscar mayor unidad

Fuerte ofensiva para que Rodríguez Larreta y Bullrich acepten la unidad en todos los territorios. Las encuestas muestran a la coalición amesetada frente a Javier Milei. La preocupación central pasa por la provincia de Buenos Aires y temen que Axel Kicillof salga fortalecido de las PASO.

Crece a pasos acelerados el temor en Juntos por el Cambio a realizar una performance mediocre en las PASO que los deje mal parados para las elecciones generales de octubre. Las últimas encuestas de todos los colores y en diferentes distritos muestra a la coalición opositora en una meseta riesgosa. Incluso en algunos casos la suma de los votos de Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich no logran superar a Javier Milei.

Eso se refleja en el último sondeo de Nueva Comunicación en La Matanza. El libertario mide 22% y supera a la coalición. Entre los jóvenes de 16 a 29 muestra una asombrosa intención de voto del 42%. “La competencia interna con tanta pelea abre muchos interrogantes sobre el comportamiento de los votantes del perdedor en las primarias. A muchos electores de Horacio no les gusta Patricia y viceversa”, comenta a MDZ una fuente de la UCR que no logra disimular su preocupación y hasta se anima a especular con un solo candidato presidencial.

La competencia entre Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich viene condicionando los armados electorales en la mayoría de los distritos. En ese sentido, los radicales y la dirigencia de la Coalición Cívica desconocen si habrá listas de unidad de senadores y diputados nacionales en los territorios más importantes. Si bien en Córdoba se logró la unidad a nivel local y seguramente en el armado nacional, no ocurre lo mismo en Santa Fe donde se enfrentan Carolina Losada, con el aval de Bullrich y Maximiliano Pullaro apadrinado por Larreta, Gerardo Morales y Martín Lousteau.

No queda claro que va a pasar con las nóminas de legisladores nacionales en esa provincia, donde además Elisa Carrió apoya a su propio candidato a gobernador. “Cuando hay pelea arriba los candidatos quieren poner en las listas a sus referentes en las provincias para que le hagan campaña y le aseguran la fiscalización en todas las escuelas”, explica un dirigente radical del interior. 

De todas formas, el gran problema está en la provincia de Buenos Aires donde fracasaron los intentos de la Y y ahora van por la V. Concretamente, la “y griega” significa que sólo hay competencia entre Larreta y Bullrich y de ahí para abajo listas de unidad, incluyendo un solo candidato a gobernador como viene operando Diego Santilli. En cambio, la “ve corta” es un escenario donde exclusivamente habría unidad en los municipios que maneja el PRO. Por ahora ni siquiera está definido este último porque desde el bullrichismo amenazan con competir si los alcaldes larretistas no se pasan de bando. 

“Los que se vengan con nosotros van a tener la boleta de Patricia, los que no tendrán internas en sus territorios”, explica uno de los armadores de la exministra de Seguridad. En cambio, un referente del interior asegura lo contrario: “se acordó que cada intendente si se declara neutral va a tener las dos boletas, ya es una regla acordada con Bullrich”. Según un sector del PRO bonaerense, la candidata presidencial va a cumplir con la V para no complicar a los jefes comunales de su propio partido. El primero fue el platense Julio Garro, alineado con el larretismo, quien aseguró que también apoya la postulación presidencial de Bullrich.

La presión para evitar confrontaciones en los municipios amarillos es cada vez más fuerte. Y a su vez el otro objetivo es lograr la Y con un solo candidato a gobernador para que quede competitivo frente a Axel Kicillof y sobre todo frente a un probable desdoblamiento de las elecciones generales de cargos bonaerenses. “Si vamos con dos candidatos, el ganador va sacar menos votos que Axel y que el candidato que lleve Milei, por eso hay que insistir para revertirlo”, precisa un dirigente de la UCR que también se muestra preocupado por el destino de los más de 30 intendentes de ese partido.

“Acá el que no quiere aflojar es Horacio porque considera que ha invertido mucho en Santilli como para tener que compartirlo ahora con Patricia, pero hay que convencerlo o en todo caso buscar entre los intendentes un candidato de unidad”, dice un referente territorial del PRO. Mauricio Macri también quiere un solo candidato para competir con Kicillof. Uno de los que suena como figura de consenso es el jefe comunal marplatense, Guillermo Montenegro. Pero el expresidente sigue teniendo sus reparos con quien fuera su ministro de Justicia y Seguridad. Además mira con simpatía al candidato de María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo.

Precisamente, Bullrich no termina de definir quien va a ser candidato a gobernador y en la lista también está el presidente del bloque de diputados del PRO, quien junto a Javier Iguacel, Joaquín De la Torre y Nestor Grindetti esperan con ansiedad. Algunos allegados a la exministra de Seguridad sostienen que la indefinición está relacionada con la contención de los que no sean elegidos. No quiere rupturas, ni rebeliones internas. Otros referentes creen que no se define por la creciente presión para imponer un candidato único.

El lobby para lograr la Y no sólo parte de la mesa chica del PRO y de la UCR, también se han involucrado operadores del círculo rojo que no quieren que Kicillof sea reelecto, según revelan fuentes del partido amarillo. “En el mundo empresario presionan para que vayamos todos unidos, incluso con un solo candidato a presidente”, revela un vocero del mundo PRO. Pero no son pocos los que creen que al final va a privar la guerra en los distritos bonaerenses por las necesidades de los candidatos presidenciales para darle volumen a su campaña y tener una fiscalización eficiente.