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Un domingo de elecciones que no reflejan el escenario nacional

Una nueva jornada electoral en distritos donde pesaron mucho más los componentes locales y el manejo del Estado que el escenario nacional. La lejanía del AMBA hace que sea más sencillo para los oficialismos ganar sin que se hayan realizado buenas gestiones de Gobierno.

Incluso antes de que se conociera el fallo de la Corte Suprema suspendiendo las elecciones en Tucumán y San Juan, ya se sabía que el domingo 14 de mayo estaba marcado en el calendario como un supuesto aliciente para el Gobierno de Alberto Fernández ya que no se esperaba ningún triunfo opositor. Pero se trataba de antemano de una forzada interpretación de lo que marcan las encuestas y el pulso de lo político para el escenario nacional. 

Lo primero en que distorsionan estos resultados, al igual que los del domingo pasado, en relación a las perspectivas nacionales es en la contundencia de los triunfos que vienen obteniendo los oficialismos. Evidentemente hay un mayor condimento de localismo y los espacios políticos que representan los gobernadores reelectos no muestran ese favoritismo a nivel nacional. No hay un solo sondeo que le dé a un partido más de cinco puntos sobre el otro además de la diversidad del voto de acuerdo el candidato.

Esto se percibe mucho más en Juntos por el Cambio con Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, ninguno de los dos logra retener a los votantes de otro en escenario de primera vuelta. Algo similar le ocurre a los candidatos del Frente de Todos si no juega Cristina Fernández de Kirchner. Se diluyen muchos votantes. Algunos optan por Javier Milei, como lo admitiera públicamente el diputado nacional Leopoldo  Moreau.

El dato más elocuente, a excepción de la sorpresiva y paradójica derrota del Movimiento Popular Neuquino, tiene que ver con la irrupción de oficialismos que responden más a fenómenos locales que a la historia de ese espacio político. El Frente Renovador de la Concordia en Misiones, Juntos Somos Río Negro, Frente Salteño o Frente Justicialista Pampeano. En el año en que perdió el invicto el MPN se percibe una moda de construcción política al estilo fundado a fines de los 50’ por los Sapag.

Al parecer construir alternativas opositoras a estos feudos se hace realmente muy complicado debido a la capacidad de atomizar a los otros partidos que tienen en la vereda de enfrente. Copiaron fielmente el modelo MPN de consolidarse política y electoralmente con los recursos del Estado. 

Nada de lo que está juego en octubre se asemeja a lo que se viene registrando en las provincias. Esto explica que sólo con el desdoblamiento los gobernadores pueden darse de lujo de ganar sin haber realizado buenas gestiones. Se sienten cada vez más cómodos desnacionalizando sus distritos a la hora de votar, no sólo por la grieta, sino por los interrogantes que genera la irrupción de Javier Milei en el escenario nacional.

Nadie sabe a ciencia cierta si finalmente el diputado libertario va a cosechar electoralmente lo que pronostican las encuestas. Pero ante la duda los feudos locales prefirieron no correr el riesgo. Quizás el resultado hubiera sido diferente al incorporar un elemento extraño ante opciones opositoras muy débiles, donde en varios territorios Juntos por el Cambio ha ido divido como ayer en Tierra del Fuego y el mes pasado en Neuquén y Río Negro. 

Además, los oficialismos de los distritos donde se ha votado tienen a Milei con alta intención de voto o liderando las preferencias, como en Neuquén y La Rioja. Una cuestión que les preocupa en términos de mantener las bancas legislativas nacionales que ponen en juego. Mientras tanto, conviene tener en cuenta que las elecciones que se llevaron a cabo hasta ahora están muy lejos geográfica y políticamente de lo que expresa el AMBA. Otra realidad donde no es fácil ser oficialismo y ganar con tanta comodidad. Incluso, esa tendencia se percibe en la zona pampeana donde la mayoría de los sondeos anticipan derrotas de quienes gobiernan en Santa Fe y Entre Ríos y una competencia más pareja en Córdoba, con una ventaja inicial para el peronismo. 

El peronismo o el Frente de Todos no aparece tan competitivo para la competencia electoral como surge de estos resultados provinciales. La imagen negativa de la gestión del presidente Alberto Fernández es un verdadera plomada para cualquier candidato. Ni hablar de la proyección de una inflación que se acelera diariamente. Evidentemente esta tendencia negativa pesa mucho más en los grandes centros urbanos.