Un intendente se mete con un tema tabú y abre el debate en el Frente de Todos
“Las elecciones obligan a todos los espacios políticos a marginar sus ideas más radicalizadas para encontrar un punto en el que se encuentren las necesidades propias con las del electorado al cual intentan conquistar o retener”, expresó el intendente de Morón, Lucas Ghi.
En esta nueva y última etapa previa a las elecciones del 2023, no fue extraño que Lucas Ghi, el actual intendente de Morón, removiera algunos paradigmas que silencian en su propio espacio y haya puesto en el centro del debate la significancia que para su pueblo tiene el aeropuerto de El Palomar, cerrado por la gestión de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner por una cuestión ideológica, ya que había sido abierto por la gestión de Cambiemos.
“Pensar en el futuro de la Ciudad sin ver en esta actividad un vector de desarrollo a mí me parece una picardía, una torpeza, un desperdicio. Además, durante el gobierno anterior funcionó”, dijo tajante el actual jefe comunal que se presentará para ser reelecto en el municipio conocido como el “corazón del Oeste” del conurbano bonaerense.
Sin embargo, Lucas Ghi sabe que este es “un debate que tengo con mi propio espacio político. Morón es una ciudad vinculada a la industria aerocomercial, tiene dos aeropuertos, universidades de Morón y la UTN, con una carrera especializada en ingeniería aeronáutica, tres escuelas secundarias con orientación aeronáutica y un parque industrial temático hacia esta disciplina”.
En declaraciones al programa Sentido Común, que se emite en la señal Somos AMBA, el actual intendente de Nuevo Encuentro, corriente que conduce políticamente Martín Sabbatella, uno de los primeros aliados de la izquierda argentina al proyecto de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, recordó que “nosotros en el anterior mandato tuvimos una experiencia muy corta pero tangible cuando en 2010 se cerró el aeroparque y sus operaciones se hicieron en el Aeropuerto de El Palomar”.
“Cuando en 2016 se pone en funcionamiento el aeropuerto me pareció muy bueno porque democratizó la posibilidad de utilizar este tipo de transporte para los sectores más populares. El balance del funcionamiento del Aeropuerto de El Palomar durante esos años para mí fue muy positivo y es una discusión que tengo con algunos sectores de mi propia fuerza con los cuales hablo, y a los que quiero y admiro, pero no voy a resignar lo que pienso. Y lo que pienso es que a Morón le hace muy bien la actividad aeronáutica en general y la aerocomercial en particular. Porque en Morón esto genera empleo, multiplica las actividades y las inversiones y yo voy a insistir en la reapertura del aeropuerto”.
Esta actividad, que vio su explosión comercial hace siete años en la región, había provocado quejas de vecinos y asociaciones ambientales por los daños sonoros y trastornos que ocasionaba la actividad, aunque el aeropuerto estaba ahí desde hace varias décadas. Al respecto, Lucas Ghi recordó que “me he reunido con los vecinos que se oponían por los impactos ambientales que provocaba, y al final del día, entre el aeropuerto abierto o cerrado, lo primero era mucho mejor”.
“Administrar tensiones es gobernar. Estar al frente de un ejecutivo es estar sentado arriba de tensiones, de intereses contrapuestos y las decisiones que uno adopta tienen que estar orientadas al bien común”, remarcó.
Seguramente, cuando hace cuatro años volvió al municipio tras haberle ganado al exintendente del PRO, Ramiro Tagliaferro, exesposo de María Eugenia Vidal, el actual intendente presumía que todo iba a ser mucho más sencillo de lo que terminó siendo.
“No me siento satisfecho por lo que hicimos en estos cuatro años. No porque no nos esforzamos, dimos todo. Pero hubo cosas que no nos salieron bien, nos tocó un contexto muy complejo y ser autocomplaciente nos lleva a la mediocridad. Yo se que puedo dar más y hacerlo mejor”, dijo claramente con intención de que los vecinos de Morón le ratifiquen la confianza en las próximas elecciones a pesar del contexto adverso que tiene el actual Frente de Todos.
Aún conmocionado con lo que sucedió a pocos kilómetros de su localidad, en el vecino municipio de La Matanza, donde los colectiveros trompearon e hirieron a golpes de puños al ministro Sergio Berni, el siempre sereno intendente de Morón lamentó lo sucedido y advirtió que “lo primero que tenemos que tener quienes representamos algún estamento de la institucionalidad y de gobierno es coherencia, tratar de involucrarnos con lo que le pasa a la sociedad sabiendo que somos parte de la misma. Hay que vivir sus frustraciones, conflictos, contradicciones y hasta sus alegrías”.
“A mí me cuesta entender cómo hay dirigentes que están muy disociados de la sociedad a la que dicen representar, viviendo en countries o barrios de elites, alejados del pulso cotidiano, y toman decisiones de acuerdo con lo que le alcanza algún técnico o un focus group”, expresó el jefe comunal ya no en referencia al ministro agredido sino en general, inclusive haciendo alusión a su propio espacio político.
Para Lucas Ghi, "los intendentes, que estamos muy expuestos todos los días, no podemos gobernar si no estamos codo a codo con la gente. La ciudadanía está reclamando que sus dirigentes se les parezcan y que piensen, festejen o se frustren y angustien por las cosas que les pasa todos los días en su territorio”.
En un pasaje de la extensa entrevista, el intendente de Morón se mostró muy preocupado porque hayan reaparecido viejas consignas como el que “se vayan todos”. Para el “los que militamos en política debemos contagiar. Incorporar a jóvenes y adultos. Y si los bienintencionados se alejan, otros van a ocupar esos lugares”, alertó y se preocupó porque “fenómenos actuales como los de Javier Milei son producto del descrédito, la desesperanza y la falta de soluciones. Es xenófobo, contradictorio, antidemocrático, misógino”.
“Tenemos que tener una agenda mucho más cercana a lo que piden nuestros vecinos, y no tan alejadas a su cotidianeidad. La dirigencia tiene que poder resistir un archivo, vivir y actuar como pensás”, dijo de manera concluyente.
“Por ejemplo, ya llegaron las cloacas al 100% del territorio de Morón. El futuro se construye sobre lo echo, no sobre la promesa. Y estamos muy cerca de terminar con la instalación del agua corriente para todo el distrito. Las conquistas del presente son las bases del futuro”, afirmó.