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El candidato de Marcelino Iglesias reconoció que hubo funcionarios entongados con Idandi

Marcos Calvente es secretario de Obras y Servicios Públicos y precandidato a intendente en Guaymallén. En una entrevista con MDZ Radio admitió que el desarrollo clandestino de barrios enteros no hubiese sido posible sin connivencia de funcionarios.
Foto: Prensa Gobierno
Foto: Prensa Gobierno

El intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, eligió a Marcos Calvente como su heredero. El secretario de Obras y Servicios Públicos será el precandidato a intendente por el oficialismo y se mostró entusiasmado por asumir ese desafío. Al ser consultado en MDZ Radio sobre lo viene para Guaymallén aseguró que se seguirá apostando a la obra pública y admitió que deberán ordenar los problemas que históricamente han generado los desarrollos inmobiliarios clandestinos, muchos de ellos vinculados a la empresa constructora Idandi de Florentino Daniel Paco. Sobre ese punto, reconoció que hubo funcionarios que hicieron "la vista gorda".

"Hemos decidido analizar caso por caso. Mi visión es que algunos casos son de resolución sencilla, otros compleja y a otros no le vemos resolución. Tiene que ver con falta de capacidad de cumplimiento del rol de policía por parte del municipio, mala fe del emprendedor inmobiliario y con hacer la vista gorda por parte de algunos funcionarios municipales. Eso también hay que decirlo", señaló días atrás Marcos Calvente en MDZ Radio.

"Es un problema de larga data. Los barrios de Idandi, la gran mayoría, se iniciaron gestiones atrás. Muchas constructoras hicieron desarrollos clandestinos. Nosotros hemos hecho muchos actos útiles para generar normativa que lo ordene. Un plexo jurídico que mejora la situación hacia adelante", destacó Calvente.

El funcionario, que quiere ser intendente, admitió que como consecuencia de ese tipo de desarrollos se generan conflictos urbanos y de servicios públicos.

"Los problemas, que han sido visibles, estaban materializados desde larga data. Es complejo solucionarlo. Porque el emprendedor lucró de forma indebida porque generó un emprendimiento inmobiliario donde no se podía por zonificación, falta de factibilidad de servicio u otra razón. El privado le vendió al vecino, que compra de buena fe. Ese vecino después le reclama al municipio una solución pero es difícil, porque hay una normativa que se debería haber respetado", manifestó Calvente.

Incluso remarcó que para la comuna es muy costoso llevar servicios a esos barrios que se construyeron sin respetar la reglamentación vigente. "Llevar servicios públicos a determinados sectores es carísimo. Obras onerosas para alimentar un barrio clandestino que un desarrollador decidió lucrar", señaló.

Apuesta por la obra pública

Más allá de esos casos puntuales que serán atendidos de forma individual para encontrar la mejor solución, Calvente afirmó que su objetivo es redoblar la apuesta que se ha llevado adelante en materia de Obra Pública. "Sé el desafío que implica. He estado 8 años junto a Marcelino", adelantó y admitió que saben que a muchos vecinos las obras les generan malestar mientras se desarrollan.

"Primero hay una sensación de molestia con la obra pública. En algunos casos mucho malestar. Pero después hay una segunda etapa que es de reconocimiento a la mejora que implican", esgrimió. "Lo venimos sufriendo porque en el principio de la gestión optamos por hacer obras integrales. Cuando hacíamos mejoras puntuales eran más rápidas pero entendimos que era necesario hacer obras integrales. Renovar todo. Reparar redes de agua, cloaca, cunetas, vereda y por último la calle. Pasamos de obras de un mes a una de 14 meses. Es evidente que genera malestar en la gente hasta que la obra está terminada y  se ven las mejoras", destacó.