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Los interrogantes sobre la interna Bullrich-Larreta dejaron en segundo plano a Alberto y a Cristina

La política, como el fútbol, depende de los resultados. Los dirigentes de todos los sectores y el establishment estuvieron más pendientes de la competencia en las PASO entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, que del discurso de Alberto Fernández en la Asamblea Legislativa.
Foto: Twitter: Rodríguez Larreta
Foto: Twitter: Rodríguez Larreta

“El futuro llegó hace rato/ Todo un palo, ya lo ves/ Veámoslo un poco con tus ojos/ El futuro ya llegó”. La letra de la popular canción “Todo un palo” del Indio Solari define como nunca el actual escenario político que ya ingresó en modo electoral. Todas las miradas del mundo político y del Círculo Rojo están más pendientes de cómo van a quedar conformados los teams de Juntos por el Cambio para las PASO que las internas que se exhibieron ayer en la Asamblea Legislativa entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

La política es tan arbitraria e injusta como el fútbol: solo importa el resultado. Por eso, “el futuro ya llegó”. No hay encuesta que de ganador al Frente de Todos en un balotaje. Y los que toman decisiones en la política y en el mundo de los negocios, hoy miran con atención a la coalición opositora que parece tener serias chances de quedarse con el Gobierno nacional a partir del 10 de diciembre. Todos miran a los que aparecen como probables ganadores. 

Poco importa que el presidente no aclaró si ayer se despidió en la Asamblea Legislativa o mantiene la carta de la reelección. Tampoco si la vicepresidenta va a estar o no en la boleta del FdT frente a un operativo clamor que no logra mover el amperímetro. “El tema central es que los dos empiezan a ser parte del pasado más allá de lo que hagan electoralmente y hay que pasar pagina para mirar y comprender lo que se viene”, comenta a MDZ un intendente peronista del Gran Buenos Aires. 

“Hoy lo único que importa es si va a ser Horacio o Patricia”, confiesa un dirigente sindical enrolado en el sector de los Gordos. La competencia entre Rodríguez Larreta y Bullrich se parece cada vez más a la interna de 1988 entre Antonio Cafiero y Carlos Menem: el que gane puede llegar sin escalas a la Casa Rosada. Por esta razón es que la competencia presidencial de JxC no solo obsesiona a la dirigencia de esa coalición, sino también al resto del mundo político y al establishment. Empieza a escucharse “que pase el que sigue”.

Y, para peor, las noticias que llegan desde el ecosistema cambiemita no son muy alentadoras. Se empiezan a dilatar excesivamente definiciones concretas en términos electorales. Mauricio Macri no suelta prenda y se fue a Europa, por ende Rodríguez Larreta no termina de definir el escenario porteño. ¿El PRO va a ir a la PASO con más de un candidato? ¿El probable desembarco de Ricardo López Murphy favorecerá a Martín Lousteau porque le quitará votos a Jorge Macri?

¿María Eugenia Vidal finalmente será candidata presidencial? Y si se baja, ¿apoyará a Bullrich? ¿Quien irá como candidato a gobernador de Buenos Aires en la boleta de la presidenta del PRO, Néstor Grindetti o Cristian Ritondo?

Demasiados interrogantes y casi ninguna certeza. Habrá que esperar hasta junio para que se develen estos misterios.