Intensas negociaciones para evitar la fractura de Juntos por el Cambio en Tucumán
Tucumán es una de las provincias donde Juntos por el Cambio tiene serios problemas para armar una lista de unidad y revolotea el fantasma de la fractura. Al igual que en Cordoba, en el distrito que gobierna nuevamente Juan Manzur no hay PASO y la legislación local prohíbe realizar internas abiertas como las de La Pampa. El escenario está trabado entre las aspiraciones del intendente de San Miguel de Tucumán, German Alfaro, y el diputado radical Roberto Sánchez.
El 7 del mes próximo es el plazo que tienen ambos espacios políticos para llegar a un acuerdo porque ese día vence el plazo para presentar los frentes electorales que vayan a participar en las elecciones provinciales del 14 de mayo. El oficialismo espera con la fórmula Osvaldo Jaldo y Juan Manzur con el objetivo de ratificar su hegemonía, sobre todo después del susto que les dió JxC en el 21. En esa oportunidad la coalición opositora superó el techo de los 400.000 votos y estuvo muy cerca de romper el invicto del oficialismo.
Esta fotografía de las últimas elecciones legislativas es una de las razones que parece impedir cualquier escenario de fractura. Si los radicales con Sanchez a la cabeza deciden correr con sus colores y Alfaro con los suyos, la oposición no solo pondría en riesgo la posibilidad de pelear voto a voto la Gobernación, sino que además podrían quedarse sin los cuatro municipios estratégicos que gobiernan actualmente: la Capital provincial (representa el 40% del padrón), Yerba Buena, Concepcion y Bella Vista.
“Si llegara a pasar esto, Alfaro y Sánchez saben que se tienen que ir corriendo de la provincia”, comenta a MDZ una fuente de JxC. La expectativa por la resolución de este conflicto supera las fronteras provinciales ya que se mete de lleno la interna nacional. Horacio Rodríguez Larreta respalda a Alfaro, paradójicamente Patricia Bullrich también pero en forma más tibia ya que el intendente de origen peronista está jugando a favor del proyecto presidencial del jefe de Gobierno porteño. Mientras que, por razones obvias, Gerardo Morales y Martín Lousteau presionan para que el exintendente de Concepción sea el candidato a goberndor.
Morales incluso le propuso a Alfaro este fin de semana que bajaba la candidatura de Sánchez a cambio de la postulación de San Miguel de Tucumán para su alfil local, José Cano. Obviamente la respuesta del jefe comunal fue negativa por el desgaste de este dirigente de la UCR y tampoco está dispuesto a “rifar” la Capital. Según sus allegados, Alfaro dice que no le sirve que se baje su rival, cree que los dos deben estar en la fórmula porque se complementan muy bien.
“German ha crecido mucho territorialmente en el este de la provincia con su estilo peronista y Roberto garantiza el voto del oeste que es de origen radical y antiperonista”, describe una fuente tucumana. La construcción del intendente capitalino en la zona este provincial fue una de las razones de la excelente performance que logró JxC en las legislativas de medio término. Esa región representa el 40% del padrón y tradicionalmente es donde el peronismo arrasaba para poder retener el control de la provincia. Por más que JxC lograra ganar en San Miguel y en el oeste, la paliza del este era de tal magnitud que el PJ parecía invencible.
Ese escenario se revirtió y ahora la coalición opositora tiene por primera vez chances de ganar. Por eso la única duda es que tipo de metodología encuentran los candidatos para definir quién va de vice.