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Se complica el plan "Massa 2023" y Alberto va hacia el cristinismo económico

Altos subsidios, brecha cambiaria y congelamiento de precios por acuerdos con productores, el mismo plan de Axel Kicillof cuando era ministro. Alberto Fernández se perfila para terminar su mandato repitiendo políticas económicas del segundo gobierno de Cristina Kirchner.

El 6 por ciento de inflación de enero dejó perplejo al equipo económico que encabeza el ministro Sergio Massa. La promesa del Gobierno de tener en abril un 3 por ciento de inflación es imposible, por lo que el Presupuesto aprobado con meta del 60% no es agible tampoco. Así entonces, el entorno de Massa que venían tomando carrera para la posible candidatura presidencial, debió tomar una pausa y esperar a los próximos meses, con el sueño de llegar a mitad de año con un 4 por ciento mensual. 

La situación en caso de sostenerse, obtura dos cosas: el lanzamiento formal de Massa presidente habiendo prometido un plan económico que por ahora no se ve, y el problema político para Alberto Fernández dado que las políticas que ejectuan antes de las PASO no distan del plan de Axel Kicillof: deberán sostener subsidios energéticos altos para evitar números inflacionarios que empeoren el panorama y tal como hiciera diez años atrás Guillermo Moreno, los precios seguirán controlados por el Gobierno para evitar subas en la conformación de la cadena de valor. 

En cuanto a las provincias, se destinaron $10.543,6 millones en concepto de subsidio al transporte, esencialmente en el Gran Buenos Aires, un 5% menos que en enero de 2022. Es decir, el Gobierno deberá sostener altos subsidios en transporte, congelar precios, devaluar o sostener un gap de 100 puntos con el dólar oficial, un calco de 2013. Para peor, el comienzo de clases y el disparatado precio de la carne rozando los 2000 pesos el kilo de asado obligó al convenio de mil pesos el kilo subsidiado, pero representa un porcentaje marginal del consumo, tal como hiciera Carne para Todos con el dirigente matancero Ricardo Bruzzese, devenido en actual empresario de medios K. 

En términos nominales, el gasto creció 65% en forma interanual hasta los $1,41 billones, muy por debajo de la inflación estimada del 98% para el primer mes del año, pero Massa no logra así que su espada de Damócles, la inflación, le dé un buen número en su primer año de ministro.

Lo complicado es que lo que no funcionó fue Precios Justos, algo señalado por todo el arco opositor: El segmento de "regulados" subió 7,1 por ciento, el de "estacionales" un 7,9, y el IPC núcleo (sin regulados ni estacionales) subió un 5,4 por ciento. El vice ministro, Gabriel Rubistein, dijo que "los fundamentos macro (fiscales, monetarios y cambiarios), son consistentes con un IPC del 4 por ciento o menos". Habrá que esperar para ver. 

Massa lanzará acuerdos con frutas y verduras, a pesar de que la carne aumentó un 30% en un mes y que los alimentos que están congelados son 1400 subirán rápido cuando se terminen los convenios.