Inflación en alza: madereros, yerbateros y tealeros en guardia para aguantar el viento de frente
En un marco de inflación, varias actividad en Misiones atraviesan un panorama complejo, con caída de actividad y precios que no cubren costos.
La inflación golpea fuerte a la economía en Misiones. El sector maderero está en una grave crisis por la falta de ventas locales y en el exterior. La actividad yerbatera judicializó el Decreto 70/23 que desregula el precio de la hoja verde, mientras que el tealero sufre por caída de exportaciones.
Los trabajadores del sector maderero, a través del Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado (SOIME), que abarca todo el norte de la provincia de Misiones, reclaman aumentos salariales. De su parte, los industriales aseguran no poder otorgarlos debido “a la falta de pedidos internos y externos”.
El sector se suma a la crisis que se registra en los sectores yerbateros y tealeros.
El secretario general del SOIME Domingo Paiva sostuvo que “los aumentos acordados para el primer trimestre quedaron rápidamente desactualizados frente a la inflación”.
“Hoy estamos trabajando entre un 60% y un 70% de lo que se producía normalmente. No hay pedidos, no hay salida de ventas y eso impacta directamente en el ingreso del trabajador”.
En declaraciones a FM de las Misiones 89.3 de Posadas el dirigente sindical dijo que “la recesión redujo significativamente la actividad en el sector”.
“Las empresas estaban acostumbradas a trabajar 10 horas por día, pero hoy se está trabajando lo mínimo, 8 horas o menos. Eso hace que el ingreso también baje”, detalló.
Salarios
Según el SOIME “un trabajador percibe actualmente entre 700.000 y 800.000 pesos mensuales en concepto básico. Con adicionales como antigüedad y presentismo, algunos logran superar el millón, aunque no es la regla general. Estamos hablando de lo básico. Después hay adicionales, pero la realidad es que el poder adquisitivo está muy golpeado”.
El sindicato acordó subas del 2% mensual para enero, febrero y marzo, ”esos porcentajes quedaron por debajo de la inflación”.
“Quedamos atrás, conforme a lo que dice el Indec. Y para nosotros esos números no reflejan la realidad. La canasta familiar está muy por encima”, dijo.
En ese marco, el gremio ya inició gestiones para reabrir la discusión: “Estamos pidiendo un reajuste de al menos un 3% para recuperar algo de lo perdido y después discutir los próximos meses”.
Sin embargo, Paiva reconoció que las negociaciones tienen un límite impuesto desde Nación: “Hay un techo. No nos van a homologar aumentos por encima de lo que marca el Indec. Es un ‘techo de plomo’ que nos condiciona”.
“Se avanzó y están entendiendo la situación. Confiamos en poder cerrar un acuerdo en los próximos días”, remarcó.
Obra pública paralizada
Otro factor clave que agrava la situación es la paralización de la obra pública. “Está comprobado que el 70% de la producción hoy no se puede vender por la falta de obra pública", afirmó Paiva.
“Reconozco que la industria está complicada, los comerciantes también. Es un problema general”.
Pese al escenario adverso, desde el gremio aseguran que buscan equilibrio entre la recomposición salarial y la preservación del empleo. “Sabemos que todo aumento va a ser poco, pero también tenemos que cuidar la fuente de trabajo. Lo que planteamos en la mesa es avanzar, pero que nadie quede afuera”, sostuvo.
“Hoy el poder adquisitivo está un 30% abajo. Y lamentablemente, tenemos que arreglarnos con aumentos del 2 o 3% mensual”, aseguro por último Paiva.
Yerbateros a la Justicia
Productores y cooperativas de yerbateras presentaron dos acciones ante el Juzgado Federal de Posadas, Misiones con el objetivo de revertir los cambios introducidos por el Gobierno nacional al funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate.
Las demandas apuntan a declarar la inconstitucionalidad de artículos clave del decreto de necesidad y urgencia 70/2023 que desreguló el precio de la hoja verde y canchada, y a suspender de manera urgente sus efectos mediante una medida cautelar.
El planteo refleja una articulación amplia de entidades agrarias que buscan defender el esquema institucional que regula la actividad yerbatera, considerada estratégica para la economía y la identidad productiva de Misiones.
El escrito presentado ante la Justicia sostiene que el DNU elimina herramientas regulatorias esenciales para garantizar la sustentabilidad de la producción primaria, suprime mecanismos de participación sectorial y debilita la capacidad del Estado para intervenir frente a las asimetrías del mercado. Como consecuencia, se plantea que el organismo queda “desprovisto de las facultades necesarias” para cumplir con los objetivos para los cuales fue creado.
En paralelo, los productores solicitaron una medida cautelar de carácter innovativo para frenar de inmediato la aplicación de estas disposiciones. El pedido no solo abarca los artículos cuestionados del DNU, sino también normas complementarias que, según entienden, profundizan el proceso de desmantelamiento institucional.
Caen exportaciones de té
El sector tealero misionero, por su parte, enfrenta una crisis que encendió todas las alarmas. El productor tealero misionero Renzo Klimiuk, reveló que las exportaciones de té sufrieron una caída del 18% durante el 2025: "Argentina pasó de exportar 78 millones de kilos a apenas 63 millones, una baja que golpea a toda la cadena productiva".
La baja de exportación preocupa sobremanera al sector porque el 90% de lo que se produce en el país tiene como destino el mercado externo, con Estados Unidos como principal comprador al concentrar el 70% de las ventas externas.
En declaraciones a LT. 17 Radio Provincia de Misiones, explicó que el problema central radica en la pérdida de competitividad “por la brusca actualización de costo en dólares que tuvimos en los últimos dos años para producir en Argentina". "Volvemos a ser caros al mundo y eso hace que perdamos mercados", anticipó.
Para el productor “las políticas económicas nacionales hicieron que los costos se disparen en todos los rubros estratégicos. Los factores principales que nos pegan de lleno son los costos energéticos para producir y elaborar el té. Tuvimos 300% de incremento de la energía en dólares en los últimos años”.
Agregó que “a esto se suman el combustible y la mano de obra, que afectan a productores, elaboradores y exportadores por igual”.
La dificultad de trasladar esos incrementos al valor final complica aún más el escenario. “En un mercado commodity se ve bastante complejo trasladar estos costos que tuvimos ahora en un brusco aumento al precio del producto”.
Argentina mantiene una ventaja en calidad y tecnología, pero eso no alcanza. “Si bien tenemos mucha tecnología y estamos avanzados en la elaboración del té, la actualización de los últimos dos años en los costos para producir se nos hace inviable”.

