Waldo Wolff discutió con Larreta, bancó a Milei y busca unidad
Hay una lógica que imperó en las voces bajas del PRO durante años: “empleado y empleador”. Mauricio Macri fue señalado por sus compañeros de trabajo por no achicar la asimetría entre el que lidera y los que acompañan, hasta el domingo pasado, donde las estrategias de Macri fallaron en fila y el partido que creó veinte años atrás entró en vías de reconversión o desaparición. Hubo halcones, palomas, sumisos, reactivos, estrategias erráticas y peores reacciones a las consecuencias, y los que pretenden unir para construir de cara a 2025 empiezan a dejar en claro qué piensan y fijar posiciones.
Waldo Wolff dijo delante de treinta personas lo que pensaba, no coincidió con Horacio Rodríguez Larreta, a quien respeta y considera un político por encima de la media en términos intelectuales y de senniority a la hora de hacer política. La reunión de gabinete los encontró enfrentados, Larreta no piensa apoyar a Javier Milei, su estrategia está claramente alineada con la de Martín Lousteau y Gerardo Morales: responsabilizar a Mauricio Macri por su mala estrategia, junto a Patricia Bullrich.
El jefe de gobierno saliente exigió evitar opiniones personales, y ahí se produjo el roce con Wolff, su secretario de Asuntos Estratégicos y quien apostó por Jorge Macri cuando el colectivo estaba casi vacío. Sin saber cómo termina la película, el posicionamiento de Wolff tuvo que ver con su postura en el tiempo: “trabajo para terminar con el kirchnerismo, no al fuego amigo”, son premisas que suele repetir en reuniones privadas.
Waldo Wolff se saluda y habla con todos. Incluso recibió el whatsapp menos esperado tres noches atrás, de un dirigente que confesó querer sentarse a tomar un café con el ex diputado incluso desde el antagonismo más absoluto. Exigió sigilo a MDZ, Wolff agradeció el gesto, pero su única misión, según dice en privado, es construir para que Macri crezca, la Ciudad funcione y el PRO vuelva a ser Gobierno con estirpe liberal y contundencia para “terminar con el populismo”, según sus palabras.
Wolff cree que el aporte no menor de Macri, Bullrich y Larreta es parte de una etapa terminada de la política nacional. Valora sus pensamientos, sus experiencias y sus consejos, pero es con Jorge Macri su futuro y es aparte vas comunicante con Javier Milei, algo que en el PRO muy pocos tienen. Milei tomó whisky con Waldo Wolff antes que sueñe con ser diputado, esas acciones ahora son oro y los dos lo saben.
Mauricio Macri cree que su injerencia está a la baja y sabe que es el padre de la derrota, pero no habrá exposiciones públicas estridentes, no es su estilo. El armado del PRO de cara a 2025 quedará en manos de los sobrevivientes a la pésima elección que los encontró terceros y a casi quince puntos de Sergio Massa, el gran ganador del domingo pasado.
La diferenciación de Waldo Wolff con muchos de su espacio lo pone en un lugar desafiante en el que deberá sortear criticas internas, pero es un fuego amigo que lo beneficia. A medida que los días para el balotaje se achiquen y la situación económica siga empeorando, serán más los candidatos opositores que de una forma u otra, apoyen a Javier Milei.
Es el caso de Roberto García Moritan, quien hoy se reunía en privado con Mauricio Macri. Será ministro de Jorge Macri, es lo que dicen al unísono de ambos lados. Jorge Macri cumplirá su acuerdo y el legislador de Republicanos Unidos será, junto con Wolff, parte de la reconstrucción que los encontrará, tal vez, trabajando para que Jorge Macri sea reelegido si sus objetivos se logran.
Su armador y mentor, Yamil Santoro, sostiene la ingeniería del armado del espacio para el año que viene con Macri habiendo resuelto en primera vuelta la elección porteña. Santoro irá a la Legislatura porteña, Moritan a Desarrollo Económico, según le dijo el propio Mauricio Macri: “Hay un sólo ministro asegurado, y sos vos”. Días de dudas y cosecha después de una siembra larga que tuvo y tiene en vilo a todos.

