Producción agropecuaria

Manuel Chiappe: “La ley de humedales no es la solución”

El ingeniero ambiental aseguró que la ley de humedales puede tener graves consecuencias para la matriz productiva del país.

José Luis Jacobo
José Luis Jacobo jueves, 29 de septiembre de 2022 · 13:00 hs
Manuel Chiappe: “La ley de humedales no es la solución”

Manuel Chiappe, ingeniero ambiental y director ejecutivo de la Fundación Barbechando, aseguró que la ley de humedales no sólo no contribuirá a detener los incendios, sino que puede tener graves consecuencias para la matriz productiva del país.

“Un humedal es un ambiente biodiverso muy rico, en donde hay presencia temporaria o permanente de agua”, explicó el experto.

Y agregó: “El ejemplo más conocido es el delta del Paraná, pero también lo son las salinas, los mallines de la Patagonia, las turberas y los arrozales.  En la provincia de Buenos Aires, específicamente, hablamos de la cuenca de El Salado, que son esos campos semibajos donde hay presencia de agua”.

Específicamente, sobre la ley dijo: “Lejos de engañar a la sociedad diciendo que con esta ley se van a solucionar los incendios, me parece que la primera aclaración que hay que hacer es que solamente tres de los diez proyectos que hay en Diputados hablan de tema incendios, y hablan específicamente de la restauración pasado el incendio, y no de evitar que estos ocurran”.

Continuó: “Ya existen leyes que protegen los humedales. Hoy tenemos 5,7 millones de hectáreas en nuestro país que están protegidas por el Convenio Internacional de Ramsar que protege a las aves acuáticas y que protege específicamente a los humedales.  Hay 23 humedales en todo el país que están protegidos por este convenio, que representan un 20% del total que tenemos en la República Argentina”.

Al respecto del argumento sobre la prevención de los incendios, dijo: “Avanzar con una nueva ley no nos va a proteger de nuevos incendios, porque ya hay leyes al respecto y de hecho, el país está en emergencia ígnea en este momento: el presidente Alberto Fernández facultó desde enero de este año al jefe de Gabinete, Manzur, por el período de un año, a disponer de todos los recursos que sean necesarios para combatir los incendios en el país. Claramente estamos siendo inefectivos en este proceso”.

El ingeniero ambiental insistió en el impacto negativo que podría tener esta ley: “Algunos de los proyectos de ley que están en consideración podrían tener un impacto muy grande en la producción. Por eso desde la Fundación Barbechando, que hacemos análisis legislativo, diseñamos estrategias legislativas, y seguimos todo el trabajo del Congreso de la Nación siempre insistimos en hacer la medición del potencial impacto de un proyecto de ley para saber cómo va a impactar, ya sea positiva o negativamente, a todos los argentinos”.

Ante la abundancia de normas que regulan muchas veces la misma actividad, Manuel Chiappe dijo: “A eso nosotros le llamamos la inflación legislativa. Tenemos otro tipo de inflación, además de la que ya conocemos todos, que es esta inflación legislativa. De hecho, hay un premio que se entrega a los legisladores que es para quien más proyectos presenta. Y acá, hay que hablar de calidad, no de cantidad. Lo importante es medir cómo se están cumpliendo las leyes actuales, no generar nuevas leyes. El Congreso debe controlar al ejecutivo, y modificar las leyes vigentes para que sean más efectivas, si es que no lo son”.

Volviendo al tema de cómo esta ley podría afectar a la producción, dijo: “Hay cierto desconocimiento, por parte de los legisladores, al respecto de los proyectos de ley que ellos mismos están impulsando. Muchos de ellos dicen que estos proyectos no van a restringir la producción y que no van a afectar la economía ni el modo de vida de muchas familias que viven en los humedales. Eso no es cierto. Algunos de estos proyectos implican fuertes restricciones y una burocracia enorme, como pedir un permiso ambiental para hacer media hectárea de plantaciones en el delta o para hacer cría de ganadería intensiva, que es una actividad que está comprobado que genera no sólo biodiversidad, sino también captura de carbono”.

Continuó: “La evaluación de impacto ambiental es un paso técnico-administrativo que genera mucha burocracia y recordemos que el 80% de los productores agropecuarios de nuestro país, de las economías regionales, son PyMEs o Mini PyMEs, y no tienen la capacidad para hacer un estudio de impacto ambiental para una actividad que no impacta el ambiente. Los estudios de impacto ambiental se hacen para proyectos como plantas nucleares, refinerías, represas y aquellas actividades humanas que tienen un potencial de impacto significativo. En este caso, claramente no”.

El ingeniero concluyó: “Hay una desconexión entre las decisiones que toman los legisladores y la realidad que está viviendo nuestro país. Ayer salió la cifra de pobres en la Argentina, llegando casi al 35%, que es una cifra indignante. Y estamos preocupándonos por restringir la producción de alimentos y por restringir el desarrollo económico federal, porque los humedales están en todo el país”.

Archivado en