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Como dijo Ricardo López Murphy: “Son ellos o nosotros”

La actitud de la vicepresidenta de la Nación en su defensa no jurídica ante la inminencia de una condena e inhibición para ejercer cargos públicos provoca un escenario mediático de alto voltaje político. Es ese contexto el que lleva a López Murphy a decir sucintamente “son ellos o nosotros”.
Foto: EFE
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Cristina Fernández de Kirchner ha desatado un fenomenal batiburrillo mediático político como estrategia para su defensa no jurídica ante la inminencia de una condena, el cual se retroalimenta continuamente con declaraciones de alto impacto y una encendida pirotecnia verbal. El líder de Republicanos Unidos, Ricardo López Murphy se sumó a la polémica asegurando que “son ellos o nosotros”.

Vivimos en un momento crucial de cambio de época en el que lo que vivimos en estos días, ya no es impensable. Desde 1955, el PJ —en sus muchas variantes a lo largo del tiempo— hizo de la victimización un ejercicio sistemático. La chirinada de la calle Uruguay esquina Alcorta concentró, en una estrecha calle de una zona altamente urbana, una movida mínima que pone en ridículo la idea de que millones de personas estarían dispuestas a marchar para asegurar la impunidad de la vicepresidenta de la Nación.

Lejos de ese lugar que, por verbigracia de los medios, pareciera ubicarse en el centro de la atención nacional; la sociedad mira para otro lado, y no ve respuesta a la crisis que atraviesa el país. Aún no llegó el momento en el que la gente reciba las facturas con los nuevos valores, y el ajuste en la lógica comunista que adoptó como propia el peronismo en estas épocas se volverá para todos una realidad fáctica.

Es cierto que es sólo una anécdota, pero el abucheo en la cancha de Boca a un hombre que gritó alentando a Cristina es un dato que da cuenta del humor popular. En ese sentido, no menos valioso es el resultado de la PASO en Avellaneda, provincia de Santa Fe, en donde el candidato de JxC obtuvo el 71,5% del total de los votos emitidos, en una elección en la que votó el 50% del padrón.

El bajo nivel de participación se puede interpretar como un fastidio hacia la política, pero quizás haya que verlo desde la óptica de la ley electoral argentina, que dice claramente que el voto “es libre y obligatorio”, expresión que ya luce ineficaz por la falta de rigor en nuestra sociedad a la hora de la aplicación de las normas. Nadie jamás ha sido sancionado por no cumplir con su legal obligación ciudadana.

Pero quizás sean las palabras de Patricio Di Palma -hermano de Marcos-, dirigidas a sus vecinos de Arrecifes las que mejor ilustren lo que le pasa a la sociedad en medio del escenario mediático y político que se vive en estos días. En un video viral, Di Palma se refirió a Alberto Fernández señalando: “Estuve viendo anoche a nuestro presidente, al cual he salido a pedir el voto para él. Le quiero decir a todos, a cada uno que le pedí el voto que me perdonen, no pensé que iba a ser tan payaso este tipo. Yo creí que era peronista, hoy no soy peronista, si esto es peronismo yo no soy esto. Soy argentino”.

El reclamo de Di Palma no terminó allí, sino que pidió un futuro para el país y para sus hijos, al tiempo que puso en duda la honorabilidad de personas a las que no nombra, pero sí cuestiona por haber cambiado su calidad de vida gracias a la política. También fue muy claro al sostener que apoya al servicio de Justicia y que es necesario no cuestionarlo cuando un fallo o acción judicial nos causa rechazo por culpa de nuestros intereses partidarios.

Tal como lo señaló Ricardo López Murphy tan sucintamente, en la vida de la sociedad, lo que ocurre hoy, está claro: son ellos, o nosotros.