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Cosecharás tus vientos

Al inicio del Gobierno del dúo Fernández-Fernández, una de las primeras decisiones que se tomaron fue la de liquidar la política energética que llevó al país al autoabastecimiento gasífero, abriendo dos exportaciones de GNL en camino para convertirse en un jugador en el mercado internacional.
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En 2019, el Gobierno de Mauricio Macri iniciaba un programa de reformas con el objetivo de facilitar la exportación de combustibles, en particular, del gas proveniente de Vaca Muerta. El reporte de estas medidas señalaba: “Argentina simplifica los procesos para exportar gas natural: gracias a las inversiones en Vaca Muerta, la producción total de gas en mayo fue la más alta en 10 años. El aumento de las exportaciones permitirá incrementar y sostener la producción en períodos estivales obteniendo precios más competitivos para los hogares y la industria local. El nuevo procedimiento implica una reducción de 45 a 15 días hábiles en el proceso de aprobación de exportaciones”.

Todos estos logros fueron liquidados por el presente Gobierno, que retornó a la política de importar gas. Las consecuencias son ruinosas: el primer semestre del año arroja un déficit de US$1.500 millones en la balanza energética, que sigue en aumento. Los datos de diferentes consultoras especializadas en el sector revelan que el aumento de las importaciones equivale a un 291% con respecto al período 2020/2021.

A esta situación se le debe sumar el impacto que tuvo en el alza del valor de los combustibles a nivel global la invasión rusa a Ucrania, que lleva a que, en Estados Unidos, el galón de combustible —que históricamente tuvo un valor promedio de US$3—, esté hoy alrededor de los US$7. En buena medida, la caída de la popularidad de Joe Biden es consecuencia directa de esta alza en el valor del mercado.

En referencia a nuestro país, hay que decir que la pésima política energética implica también una caída del 79% en el volumen de combustibles exportados. Ergo, en plena catástrofe energética, el desbalance provocado por las políticas del oficialismo genera, a fin de este año, un déficit estimado en los US$6.400 millones.

De haberse mantenido los criterios implementados durante el período 2015-2019, Argentina tendría en este momento una balanza energética a favor, e ingreso de dólares a espuertas, sólo por las ganancias en este rubro. Al Gobierno actual no lo condicionan los que viajan al exterior, sino su ideología, que es la madre de este desasosiego cruel que vive el ciudadano de a pie, en tanto escucha farfullaos ideológicos que prescribieron en todo el mundo, a excepción de aquellos lugares donde gobiernan las dictaduras que el propio Gobierno de la dupla Fernández-Fernández parece amar de manera incondicional.