Cristina Fernández de Kirchner desafía a Alberto Fernández con su acto más importante desde Sinceramente

Cristina Fernández de Kirchner desafía a Alberto Fernández con su acto más importante desde Sinceramente

En lo que fue preparado como su acto de relanzamiento político a más de un año de las próximas elecciones PASO, la vicepresidenta realizará su presentación más importante desde el lanzamiento de su libro, que fue el anticipo del armado del Frente de Todos.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

La mayoría de los invitados especiales que participarán hoy en la "disertación" de Cristina Fernández de Kirchner en Ensenada en conmemoración de un nuevo aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón, fundamentalmente quienes tienen la conducción territorial de gobernaciones e intendencias, no van para escucharla sino para no quedar afuera de lo que vendrá. Ellos creen que poco o nada pueden hacer sobre lo que hagan de ahora en más las dos figuras del binomio presidencial. 

Si bien no habrá asistencia perfecta en la actividad de hoy, todos fueron especialmente invitados. Otra gran diferencia con el estilo presidencial, que ni siquiera acierta en la manera de convocar a las actividades de similares características. Uno de los motivos por los cuales casi se cae el acto de la CGT en el que iba a estar Alberto Fernández fue, justamente, la fría y casi desinteresada invitación que les llegó desde la Casa Rosada. 

Hoy Cristina Fernández de Kirchner se transformará, nuevamente, en la jefa total e indiscutida del movimiento que hace 70 años creó Juan Domingo Perón al concitar consigo a todas las ramas más orgánicas del movimiento. Salvo algunos referentes de los movimientos sociales, y con dudas entre otros representantes del oficialismo, como el propio Sergio Massa, que se escuda en su pertenencia al Frente Renovador, el resto estará con ella y con el ultrakirchnerista intendente de esa localidad, Mario Secco, representante orgánico del Frente Grande, el partido creado por Carlos Chacho Álvarez que fundó la Alianza en 1997.

Cuatro intendentes le dijeron casi lo mismo a MDZ ante la consulta sobre cómo veían todo lo que está pasando. "Esperemos mañana. Después del acto te digo", expresaron casi calcados aunque modificaran las palabras exactas. También veían que "nada de esto nos hace bien" y dejaron en claro que ante tal dispersión cada uno asumirá un rol particular de cara a las próximas elecciones, tratando de consolidar su imagen municipal sobre el proyecto nacional o provincial, del cual tampoco se sienten parte. 

El próximo jueves, Máximo Kirchner estará como orador invitado en el acto de asunción de Ariel Sujarchuk como presidente del PJ de Escobar. Sujarchuk no es un intendente más. Maneja todo el complicado expediente de la licitación de la Hidrovía que La Cámpora pretende estatizar pero que, finalmente, seguirá siendo regenteada por operadores privados aunque, eso sí, con un mayor control estatal. 

Como un gesto inequívoco hacia el peronismo tradicional, además del anfitrión y de la vicepresidenta este sábado hablará Juan José Mussi, el más cercano en edad y militancia al PJ que mantiene la tradición del viejo duhaldismo del que fue parte fundamental como ministro y amigo de la familia. Eduardo Duhalde e Hilda Chiche Duhalde lo consideraron, siempre, uno de los propios.

El actual intendente de Berazategui, junto con su par de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y el jefe político de Florencio Varela, Julio Pereyra, protagonizaron hace un mes un raid con los principales dirigentes de la fuerza para conseguir un cese de hostilidades entre la dupla presidencial. Luego de hablar con Axel Kicilof, Sergio Massa, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández llegaron a la conclusión que nada más se podía hacer.

En medio de un armado y preparado "operativo clamor", que fue procesado y corregido en el Instituto Patria que conduce la vicepresidenta, esta semana volvió a aparecer con mucha fuerza la idea que será ella, "la jefa", la candidata presidencial de 2023 y que todo se encauzará a través de Unidad Ciudadana, la fuerza política que cobijó al kirchnerismo duro y a la mayoría del peronismo en 2017 y que perdió contra la dupla Esteban Bullrich - Gladis González, figuras que hoy están ausentes totalmente del proyecto político opositor. 

Un atento exfuncionario, que conoce a muchísimos integrantes de La Cámpora y suele recibir a muchos dirigentes del oficialismo en su casa de Zona Norte, se muestra más que furioso con esta nueva realidad y ha marcado, en sus múltiples chats de discusión, "si ella no hubiese pateado una deuda para adelante para poder descomprimir la presión sobre las reservas" tal cual lo hizo el gobierno del cual ahora quiere desentenderse. 

"Sabiendo que todo proceso de aumento de la producción implica crecimiento de demanda energética y eso para Argentina es tener dólares disponibles para importar el gasoil que no tenemos, ¿por qué a sus compañeros de La Cámpora no se les ocurrió construir una nueva destilería y aumentar la producción del mismo?", se preguntó y volvió a interrogar: "¿Ella no hubiera pagado el IFE, los bonos a los jubilados, las paritarias de 50/60 %? No sé que hubiera hecho. Si miro este detalle de medidas de su gobierno, supongo que algo distinto entonces sería no pagar sueldos de privados, pagar la deuda ahora, no pagar IFE, no pagar ATP, no hacer hospitales, no comprar vacunas rusas, enfriar la economía. No entiendo muy bien donde esté el disgusto", se quejó.

Difícil ponerse de acuerdo donde cada uno de los lados cree que le asiste la razón. Lo que no se puede hacer en el peronismo es no conducir. Y esta es la única virtud ostensible de quien hoy, nuevamente, pondrá en crisis a su propio gobierno. 

"Pero tampoco les gusta a nadie que ella siga empujándolo, no sea cosa que se caiga con él", reflexionó alguien que se asusta cada vez un poco más sobre el desempeño de la dupla que conduce el gobierno. 

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