Candidatos, rosca y un ausente que sorprende en la Vendimia
La Fiesta Nacional de la Vendimia es el suceso popular más importante de Mendoza y también es un escenario político y empresarial importante. Con matices, cada año es el momento de encuentro, lobby y peleas. Este año la Vendimia apuntaba a ser el epicentro de encuentro de varios "presidenciables", aunque el contexto conspiró para bajarle el precio. Una guerra en Europa y, sobre todo, una alta tensión interna en el Gobierno nacional y la oposición ayudaron a desinflar las expectativas.
Sin embargo habrá al menos tres precandidatos en primera línea por parte de la oposición, se esperan algunos referentes laterales del peronismo y habrá un gran ausente: el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, no vendrá a la Vendimia. El fundador del Frente Renovador es un habitué de esos festejos, por cuestiones políticas y relaciones personales con empresarios locales.
Esta vez, Massa dijo no por una razón de fuerza mayor: la negociación que lleva adelante para intentar conseguir los votos en el Congreso para avalar el acuerdo con el FMI. Con Máximo Kirchner retirado y convertido en opositor al acuerdo, Massa es uno de los referentes que le queda al presidente Alberto Fernández para negociar. Massa envió a Jorge Solmi como representante de su sector dentro del Gobierno para participar de las reuniones.
En Juntos por el Cambio el escenario es distinto. Se sienten que juegan de local con Rodolfo Suarez como anfitrión, aunque cada uno hace su juego sin perder pisada en esa pelea interna. Alfredo Cornejo, Gerardo Morales y Facundo Manes son tres de los precandidatos a presidente que aprovechan la Vendimia para moverse. Los radicales se reunieron en San Rafael, donde hubo acto, cena y alguna euforia. En las fotos estaban Cornejo, Carolina Losada, Manes y Morales. El gran ausente fue el gobernador Rodolfo Suarez, quien finalmente desistió de la foto política de la Vendimia.
Más ratirado se podía ver al "gran operador" del encuentro: Ernesto Sanz, quien está hiperactivo a nivel nacional y provincial para ser parte de los armados políticos. Cornejo y Sanz actuaron como "caballeros" frente a las cámaras, pero tienen una guerra fría en la provincia y el escenario nacional.
Los radicales tuvieron arenga propia para buscar poder, primero dentro de Juntos por el Cambio y luego aspirar a ser competitivos en 2023 con un candidato propio. Ese rol está disputado aún por muchos dirigentes. Aunque haya momentos de tensión, todos tienen claro que es "juntos". Ese "juntos" incluye al PRO, siempre, y a otros sectores que puedan sumarse, libertarios incluidos.
Patricia Bullrich también hizo lo mismo como precandidata dentro del PRO. El gran ausente es Horacio Rodríguez Larreta, quien había comprometido su presencia para estar con su "amigo" Rodolfo Suarez, quien es sondeado como posible compañero de fórmula del jefe de Gobierno porteño. Larreta no viene por la crisis generada por la invasión de Rusia a Ucrania. La excusa suena curiosa por la poca relevancia que puede tener un gobierno local en un conflicto internacional. Sus allegados lo miran de otro modo: Larreta construye agenda más como futuro candidato a presidente que como alcalde. Y las relaciones internacionales son clave.
El Frente de Todos solo tendrá presencia con ministros y funcionarios de línea que tienen que ver con áreas productivas, sin figuras de peso político. Sí habrá encuentros sociales y de negocios. Ayer hubo una cena donde participó la cúpula del Banco Nación, justo cuando el Gobierno de Rodolfo Suarez ultima detalles de la renegociación de la deuda y el convenio como agente financiero. Hoy el ministro de la producción Matías Kulfas se reunirá con productores y el titular del INV.
