¿Sergio Berni apunta contra Aníbal y coquetea con los “halcones” del PRO para forzar su salida?
En medio del creciente descontrol político del Frente de Todos reapareció Sergio Berni para agudizar aún más la tensión. Fiel a su estilo mediático y polémico, el ministro de Seguridad bonaerense esta vez decidió jugar más duro que en otros capítulos de su show de “oficialista opositor”.
“Chicanear a Sabrina Frederic era una cosa por su poca relevancia, pero meterte con un peso pesado como Aníbal Fernández es mucho más arriesgado y algunos lo ven como funcional a la oposición”, comenta un vocero oficial a MDZ ante el impacto que generó esta nueva guerra en los medios.
No es casual que el ministro de Seguridad nacional lo mezcle a su colega de la provincia de Buenos Aires con Patricia Bullrich. En la Casa Rosada y también en el camporismo sostienen que el médico militar se “ha transformado en un lobo solitario” desde que se peleó con Cristina Fernández de Kirchner porque le bajaron las listas de su espacio político en el principal distrito del país, sobre todo en la Segunda Sección Electoral, especialmente en Zárate donde viene trabajando para lograr que su esposa, la diputada nacional Agustina Propato, compite por ese municipio.
La interpretación que hacen sus detractores dentro del oficialismo es que Berni está replanteando su futuro político y que por eso coquetea con referentes duros del PRO. No es una novedad que mantiene un excelente vínculo con Miguel Pichetto y sus allegados. “En privado tienen más coincidencias de lo que se puede suponer”, reafirma un dirigente del peronismo republicano. Algo similar ha ocurrido con Bullrich, a pesar de no difundirse públicamente ninguno de estos encuentros.
“El Loco (como le dicen algunos) nunca tuvo mucha visión política, pero tuvo la capacidad de construir un personaje atractivo en los medios de comunicación y eso que su gestión como ministro deja mucho que desear pero eso la gente no se lo factura y hoy es uno de los pocos dirigentes peronistas que pueden ser competitivos electoralmente”, dice un referente del kirchnerismo que lo conoce desde hace años.
“Pero es una gran incógnita, ni él sabe qué hacer, es obvio que está podrido de La Cámpora y se siente en las antípodas de los sectores cristinistas que están más a la izquierda”, agrega la fuente consultada por MDZ. Nadie sabe si quiere seguir en el cargo más complicado o sólo le gusta jugar al fleje. También con esta nueva pelea tapa el escandalo de la cocaína adulterada y el mal manejo de la Bonaerense.