Presenta:

Horacio Rodríguez Larreta suma halcones y busca un perfil de político duro y de consenso

Arma equipos con mayor volumen político y quiere asegurar un triunfo en la Ciudad. Waldo Wolff se hará cargo de comunicar la gestión, Silvia Lospenatto trabajará ad honorem y seguirá siendo diputada, Martin Redrado buscará posicionar la Ciudad en el mundo. El factor Massa y el desafío de Bullrich.

Horacio Rodríguez Larreta puso quinta antes de brindar y reunirse en privado con Mauricio Macri en el sur. Dio un paso más allá tras la denuncia penal a los funcionarios por los fondos porteños y sumó a Waldo Wolff, Silvia Lospenatto y Martín Redardo. Así entonces queda potenciado políticamente el Gabinete que tendrá a dos diputados pero que sólo uno renunciará a su banca, es el caso de Wolff, quien asume en enero con rango ministerial a cargo de la secretaria de Asuntos Públicos, es decir, esencialmente comunicará la gestión desde una mirada política que estaba floja.

Así entonces, Rodríguez Larreta entonces pone a jugar su perfil absolutamente político y más determinante que antes, sumando tres dirigentes que han dado diferentes batallas en distintos escenarios. Tendrá como desafío ordenar la interna en la que él mismo anotó demasiados nombres que no son competitivos, pero sí ruidosos.

Waldo Wolff con las tomas de Mascardi y las embestidas del kirchnerismo en el Congreso se ganó la confianza de Rodríguez Larreta y le exigió que sostenga su estilo frontal y arme su equipo con su propia tropa, algo que le da libertad de acción dentro del Gabinete. El diputado viene de ser precandidato a jefe de Gobierno pero decidió de forma conjunta con Mauricio y Jorge Macri trabajar para que la sucesión de Larreta sea pacífica y amarilla, dos factores que aseguran la bendición del ex presidente.

Wolff fue contundente y dejó en claro que trabajará para la campaña de Jorge Macri, lo que será un éxito para él también con un lugar asegurado en el futuro Gabinete en una candidatura que debería ser la ganadora representando una marca política que hoy sigue orillando el 70% de imagen positiva. Larreta le dijo en privado que los dos trabajarán para apoyarse y demostrarse mutuamente que son la mejor opción y Wolff aceptó contento el convite. 

Silvia Lospenatto fue quien más apoyó la ley a favor del aborto y tuvo también sus batallas duras contra el cristinismo más duro. Con el pañuelo verde y un feminismo explícito, se suma al Gabinete pero no renuncia a su cargo de diputada, son espadas que el macrismo no quiere soltar en un año electoral. La dureza fue elogiada por el jefe de Gobierno, que cristalizó algo que se viene sintiendo hace tiempo: la tibieza llevó por mal camino a Rodríguez Larreta y posicionó mucho a Patricia Bullrich, tal vez sean tiempos de menos focus y más territorio, algo que Jorge Macri y su mesa chica desenvuelven con fuerza todas las semanas en cada recorrida. 

Martin Redrado tiene la agenda internacional que muchos quisieran tener, además de una amistad pública con Sergio Massa y banqueros del exterior que aceitarán el trabajo en la Ciudad. Buscará según Larreta reforzar los vínculos y lograr más exportaciones, más riqueza para una Ciudad que busca mayores recursos y una gestión que llegue sin pesada herencia y con el lugar que se supo ganar tras la cumbre de alcaldes del C40. Desafío para Redrado, tender puentes sin desnaturalizar el gen de Juntos por el Cambio, en el que Sergio Massa es lo que viene después de una mala palabra.

Así entonces, el endurecimiento plantea un interrogante en los head quarters de Patricia Bullrich: si Larreta se endurece, cuál es el discurso de una dirigente que construyó mucho pegando para adentro y que tiene como mayor nutriente el deseo de terminar con el kirchnerismo. Tal vez la gestión de Larreta con un discurso duro y ampliando la base electoral sea una migraña de la que Bullrich logre salir con mucho esfuerzo y pocos gaffes