Iglesias cuestionó los "histeriqueos" políticos y aseguró que vienen tiempos complejos
El 2023 será un año agitado para la política mendocina porque hay elecciones. En este marco, el programa que se emite por MDZ Radio ”La Mesa del Poder, edición provincial” contó con la presencia del intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, quien el próximo año termina su gestión como jefe comunal y no volver a ser reelecto. En ese marco Iglesias optó por no revelar cuáles son sus planes a futuro, pero remarcó que “Cambia Mendoza debe respetar sus investiduras institucionales y eso les permitirá elegir "al mejor candidato a gobernador”.
El mensaje del jefe comunal llega en un momento particular dentro del oficialismo, donde hay tensiones con el Pro, desde donde se pide un mayor protagonismo. A pesar de los reclamos de sus socios, el jefe comunal no tuvo dudas en señalar que el próximo candidato a gobernador será elegido entre radicales. Según él, "será el radicalismo quien tomará la decisión porque es la columna vertebral del frente". "Se deberá consensuar por un candidato y el mismo debe ser lo más fiel a nuestros pensamientos, asumiendo nuestros los errores y falencias. Asimismo, se tendrá que escuchar a los socios para terminar con aquellos histeriqueos como el de Omar De Marchi”, disparó el intendente, haciendo referencia a las últimas críticas del PRO y la amenaza constante de ir por afuera.
A pesar de esta postura determinante, Iglesias prefirió poner paños fríos respecto a la carrera por las candidaturas y aseguró que "la decisión se debe posponer en el tiempo”. Y agregó a modo de broma: "A los periodistas hace tiempo que les recomiendo que tomen un ansiolítico”.
Iglesias asegura que la situación de incertidumbre económica y política complica las gestiones. Y que el futuro no es bueno. "No hay buenas noticias. Es muy complejo. No hay precios de nada, las empresas no saben cuánto cobrar. Hay licitaciones que quedan desiertas por la incertidumbre. "No me gusta ser livianito y hablar de felicidad porque además las fiestas me pudren. Es muy complicado lo que viene, porque se suman a los problemas del Gobierno otros que no manejan, como la sequía.
El logro de su gestión: devolverle la institucionalidad a Guaymallén
Marcelino Iglesias se muestra orgulloso de su gestión en Guaymallén y, según su evaluación, consideró que su mayor logro fue "haberle devuelto la institucionalidad a la comuna y haber terminado con las internas dentro del municipio".
La elección claramente no es azarosa ya que el radical siempre a buscado posicionarse en la vereda de enfrente del ex intendente Luis Lobos -condenado por fraude y enriquecimiento ilícito-. Iglesias agregó que, entre las medidas que llevó adelante -y que lo diferencias con la gestión anterior- es haber "terminado con los empleados ñoquis" en la comuna.
El intendente incluso llegó a indicar que "odia toda clase de populismos y más de aquellos radicales que comparten las mismas ideas". "En mi partido hay quienes practican el populismo y me importa tres pitos que se ofendan. Hay quienes reparten cajas navideñas, se sacan selfies y están en eso. A mi no me importa eso", aseguró. Y sumó cuáles fueron las primeras medidas que tomó para cumplir con esta idea: "A diez días de asumir mis funciones, agarré a un grupo de trabajadores municipales que eran jóvenes -porque era el más viejo- y les dije que si querían seguir trabajando, tenían que desarmar los núcleos internos del municipio. Porque si tenían lugar y tiempo para formar núcleos internos, esas personas no tenían tiempo para poder trabajar en el municipio. Algunos fueron disidentes de la idea, pero a los seis meses no existía más un núcleo interno".
La situación económica del país afecta a todos y según Iglesias Sergio Massa "solo compra tiempo". "Compra tiempo con lo que hace; el problema es que cada vez compra menos tiempo y más caro", dijo.
Por último, Iglesias no quiso anticipar quiénes serán las personas que lo reemplacen en la intendencia y aseguró que prefiere decirlo cuando se acerquen las fechas de los comicios. “Guaymallén no puede cambiar de rumbo porque sería volver al pasado y la verdad que la gente no nos lo va a permitir”, concluyó.