Crece la presión para que los dólares de Portezuelo se destinen a "usos múltiples"
Termina el 2022 y pasará un nuevo año sin que Mendoza invierta los recursos que tiene a disposición por el resarcimiento nacional por los perjuicios de la promoción industrial. Hay casi 600 millones de dólares, un proyecto que fracasó (Portezuelo del Viento) y tres años de tiempo transcurrido. El 2023 será clave porque vienen los pagos más fuertes y también porque aumenta la presión interna en el oficialismo para usar esos recursos con otros fines que no sean exclusivamente diques. Quien apunta a ello es nada menos que Alfredo Cornejo, quien podría volver a ser candidato a gobernador el año que viene y tiene una fuerte influencia dentro del esquema de decisiones del Gobierno.
La decisión de liberar esos recursos para otros fines está en manos del presidente Alberto Fernández. El Presidente debería confirmar el laudo por la ya extinta Portezuelo del Viento y al mismo tiempo responder el pedido que le hizo Rodolfo Suarez de manera subsidiaria para permitir que los 1.023 millones de dólares puedan usarse no solo para obras de generación de energía.
El contexto juega en contra para que eso ocurra y por eso se ejecuta el “plan B”, que tampoco es lo que más convence. El Gobierno de Rodolfo Suarez impulsa como obra muleto la represa El Baqueano, sobre el río Diamante. Ese dique tendría como fin casi exclusivo la generación de energía y aún no está claro si tiene la factibilidad, es decir la conveniencia técnica y económica de esa represa. El Diamante es uno de los ríos más regulados de la provincia y justo vencen las concesiones que tiene que Pampa Energía tiene en Hidisa, por lo que habrá un replanteo de todo el aprovechamiento del río.
Proyectos
La intención del Gobierno es licitar El Baqueano a principio de año. La obra no comenzaría durante ese período y habrá “más tiempo”. La especulación final es que si Alberto Fernández lo destraba el uso de los fondos, podría hacerlo el próximo presidente. En Cambia Mendoza creen que habrá cambios de aire en Casa Rosada y la mejor llegada les permitirá tener la libre disponibilidad de los recursos. El Baqueano tiene un presupuesto estimado de 500 millones de dólares. En el “peor” de los casos creen que podrían tener liberados los casi 600 millones de dólares fuera del presupuesto de la obra priorizada por Suarez.
El propio Cornejo dijo en MDZ que para él, el dinero del resarcimiento debería usarse para fines diversos que incentiven la producción; principalmente para la administración del recurso hídrico, pero también para otros fines. “Es un convenio impecable, que tiene una sola falla y es el artículo 3, que habla de las obras hídricas. Pusimos lo de las obras para que el convenio no tuviera que volver a la Corte para ser homologado, pues en el acuerdo original se había incluido. Pero es un resarcimiento, nosotros deberíamos usarlos para lo que quisiéramos, son recursos de Mendoza. Para el propio Cornejo ni siquiera el Estado mendocino tiene hoy la capacidad de gestión para gastar o invertir ese dinero. Por eso aparece como una oportunidad relevante para generar cambios estructurales. “El Estado no tiene capacidad de gestión para gastarse bien ese dinero en 5 años”, aseguró Cornejo. Según el Senador, esos recursos deberían usarse para inversiones que impulsen la economía desde un criterio amplio: la agricultura, la ganadería, el turismo, entre otros.
Políticamente el Gobernador tiene la decisión. En el plano técnico, la empresa provincial EMESA tiene un rol clave, pues el Ejecutivo le trasladó la gestión de todos los estudios técnicos y la administración de los proyectos. Así se gestionó la licitación de Portezuelo del Viento, proceso que se empantanó.
Mendoza recibirá en total 1.023 millones de dólares en cuotas. Ya se han depositado casi 600 millones y el año que viene llegarán los desembolsos más fuertes. Ese dinero es parte de la compensación que acordó la provincia con la Nación por los perjuicios que generó la promoción industrial. Mendoza tenía casi ganado un juicio en la Corte Suprema. En 2006 Julio Cobos y Néstor Kirchner acordaron extrajudicialmente el resarcimiento con el financiamiento de Portezuelo del Viento. Pero recién una década después se firmó el convenio concreto entre Alfredo Cornejo y Mauricio Macri que le puso números y plazos. Las dudas sobre cómo invertirá la provincia ese dinero aún persisten.

