El asado de Axel Kicillof y Máximo Kirchner no dejó definiciones en el Frente de Todos
"Sólo un rico asado", dijo uno de los asistentes a la mesa servida en la que Axel Kicillof recibió a una decena de jefes comunales y funcionarios junto con Máximo Kirchner, que prefirió no ser muy expresivo y sólo tuvo referencias sobre el éxito de Lula da Silva en Brasil pero sin mayores eufemismos.
"Fue realmente como siempre... riquísimo el asado", agregó otro de los participantes que siempre suele ser ácido con estos encuentros donde "llegamos y nos vamos de la misma forma", al parecer, sin mucho para contar después. Salvo que estén tramando algo muy secreto, que impacte en la opinión pública, y que todos se hayan juramentado no decir nada, lo que sucedió hoy en La Plata fue un nuevo momento de reflexión y análisis, pero no mucho más.
"Efectivamente, se habló mucho de números. Axel nos volvió a demostrar lo claro que tiene cada concepto, pero fue menos picante que la semana pasada", reconoció un intendente que suele trenzarse más que lo que trasciende porque no es del team del gobernador. En definitiva, ninguno lo es, pero el afecto societatis tampoco es algo que una a quienes ven en Kicillof un mero administrador provincial y no como su referencia política.
Además del gobernador y del hijo de los dos presidentes, que ya convocó a un nuevo encuentro del PJ para el próximo 5 de noviembre en Mar del Plata, estuvieron Ariel Sujarchuk, Gabriel Katopodis, Martín Insaurralde, Leonardo Nardini, Jorge Ferraresi, Andrés Larroque, Cristina Alvárez Rodríguez, Luis Espinoza, Federico Achaval y Juan Andreotti, este último en representación del Frente Renovador.
"La verdad es que Máximo habla bastante poco, tiene sus días", reconoció uno de los que también observa que la confianza no abunda y que siempre hay una "medición" de conceptos con el propio gobernador. "Nadie tiene nada en claro porque aún no definimos ninguna estrategia", dijeron en su entorno.
"Cada uno debe cuidar lo que tiene y eso ya es un buen comienzo para pensar en ganar el año que viene. Lo que sucede es que después empieza a primar lo de siempre, lo particular sobre lo del conjunto y todo se desintegra. Además, por más frases que haya en los medios, nadie sabe qué es lo que nos beneficia o lo que no, si tenemos que seguir con las PASO. Nada termina alcanzando si la situación sigue estando como hasta ahora", dijo una de las fuentes más precisas.
La victoria de Lula Da Silva en Brasil significó una gran noticia, pero no mucho más. "Obvio que sería mucho peor que si ganaba Bolsonaro. La llegada de Lula nos da a todos una esperanza, una bocanada de aire fresco y marca un nuevo inicio con alguien a quien conocemos y queremos. Pero él no va a bajar la inflación ni aumentar nuestras reservas", se sinceró uno de los más crueles analistas de la interna oficialista que participó de "un riquísimo asado".
Al parecer, los intendentes y ministros deben aplaudir cada vez que prueban un bocado en la Residencia. Las cuatro fuentes con las que habló MDZ pusieron a la comida como el principal atributo de la reunión. Es que "a los efectos prácticos, no está tan claro si nos beneficia o perjudica suspender o eliminar las PASO", reveló alguien que sigue de cerca cada encuesta analizada por el Frente de Todos y sabe con los bueyes con que ara.
Al no saber si hay 2023, muchos intendentes prefieren discutir ahora cuál será su futuro y fundamentalmente quedar a resguardo de quienes lo amenazan internamente. En una puja primaria, la ventaja la tienen ellos y, quienes se opongan, si pierden, deberán esperar mucho tiempo para volver a empezar.
Además, el Movimiento Evita, Sergio Berni, y los nuevos "peronistas republicanos" como Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey están decididos a lanzar un partido propio que capte el afecto de radicales, peronistas y kirchneristas desencantados. A ellos se suma Alberto Rodríguez Sáa, quien ya demostró en el pasado que si tiene que provocar un cisma para volver a empezar no tiene ningún problema.
"El Frente de Todos sigue siendo eso, un frente en el que estamos todos, pero no siempre creemos que la solución para el problema sea el mismo. Para peor, nos conocemos tanto", reconoció un importante ministro que luego habló con los protagonistas.