Silencio atroz: el impacto de la derrota en el búnker del Frente de Todos
La derrota en las elecciones primerias de ayer por más de diez puntos a nivel nacional, incluyendo la provincia de Buenos Aires, causó un tremendo impacto en el Frente de Todos.
A diferencia de los momentos de euforia que se vivieron minutos antes de que se difundieran los primeros resultados oficiales, después de las 21.30 de ayer el clima comenzó a cambiar en el Centro Cultural Chacarita, donde funcionó el búnker del oficialismo. A la zozobra inicial cuando las primeras informaciones sobre la paliza electoral eran cada vez más contundentes, los sentimientos de la militancia kirchnerista viraron hacia la sorpresa y posteriormente a la decepción, ya que nadie esperaba una derrota de esas características.
El cambio de ánimo también infundió entre los organizadores y los funcionarios. Según los periodistas acreditados en el búnker, al principio había mucha actividad en la sala de prensa, pero luego el intercambio comenzó a distanciarse e incluso cesó el flujo de ministros y legisladores que se acercaban al lugar para dialogar con los medios de comunicación presentes.
"'Silencio atroz'. Esas fueron las primeras palabras que me dijeron allegados al Frente de Todos. Se vivía un clima de incredulidad. No podían creer los resultados", señaló el periodista Diego Lewen en el canal LN+.
En ese sentido, aclaró que "fue sinceramente un momento más que difícil" para el oficialismo, y añadió: "Hasta me llegó la información de que un candidato en la Ciudad de Buenos Aires se retiró antes del discurso de Alberto Fernández".