El último gran zarpazo de Ramón antes de dejar el Congreso de la Nación

El último gran zarpazo de Ramón antes de dejar el Congreso de la Nación

El legislador de Protectora dejará su banca en el mes de diciembre. Está en la recta final de su mandato pero a pesar de ello hoy tiene más poder que nunca. Su voto sería clave para destrabar uno de los más profundos deseos del kirchnerismo: controlar el Ministerio Público Fiscal.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

La cuenta regresiva sigue descontando minutos al mandato de José Luis Ramón en el Congreso de la Nación. Al diputado nacional le quedan pocos meses en el calor de la Cámara Baja y parece decidido a sacarles provecho. En los últimos días se ha convertido en un actor clave y en un socio declarado de un kirchnerismo que lo necesita para poder destrabar un proyecto que avanza directamente sobre el Poder Judicial. En una semana, el mendocino recibió un guiño de Máximo Kirchner y un apretón de manos del ministro de Justicia, Martín Soria.

Aunque el legislador de Protectora lo niegue, cada vez es más claro su vínculo con el Frente de Todos. A tal punto, que al ser invitado por el periodista Pablo Duggan a su programa en C5N el conductor del programa le pidió que admita que es kirchnerista. Pero más allá de ese episodio, hay tres hechos que dejan claro el "juego en equipo" que existe entre el interbloque de José Luis Ramón y el gobierno nacional.

Por un lado se destaca la reunión de Ramón con el ministro de Justicia, Martín Soria. Ese encuentro no fue casual y se da en un momento particular. El oficialismo tiene intenciones de avanzar con la reforma del Ministerio Público Fiscal y no le alcanzan los votos para hacerlo. En ese contexto, el interbloque de seis legisladores que conduce Ramón es una pieza clave para desempantanar la iniciativa que pide a gritos Cristina Kirchner.

En el kirchnerismo no toleran que el "usurpador" Eduardo Casal siga ejerciendo como procurador general y exigen que se trate en Diputados el proyecto que cuenta con media sanción del senado. 

El bloque del Frente de Todos tiene 118 diputados y necesita 129 para dar quórum. El último "poroteo" hablaba de 122 votos a favor del proyecto contra 127 en contra y seis indecisos. Ese es el marco en el que hay que interpretar la foto de Ramón con el ministro Soria.

Desde hace tiempo que el mendocino se ha expresado a favor de la ley que entre otras cosas cambia las mayorías necesarias para que el Senado designe al procurador general. Actualmente se requieren de los votos afirmativos de 48 senadores (dos tercios) pero eso se bajaría a 37 senadores y le daría la llave al Frente de Todos de nombrar al nuevo procurador de la Corte sin necesidad de buscar consenso.

En el contexto de esa discusión, José Luis Ramón introdujo una condición a su anticipado visto bueno: pidió que se sume a ese proyecto la creación de una procuraduría especializada en derechos de Usuarios y Consumidores. Casualmente, un tema en el que el propio Ramón se especializa y sobre el cual ha construido toda su carrera política.

El gas en zona fría

Esto abre la puerta al segundo hecho que muestra el trabajo en equipo de Protectora y el Frente de Todos. Se trata del anuncio de un proyecto de Máximo Kirchner que apunta a rebajar el costo del gas hasta un 50% para los usuarios de las consideradas zonas frías. Rápidamente, José Luis Ramón salió a celebrar la noticia y agradeció que hayan tenido en cuenta el reclamo que él mismo viene haciendo desde el año 2008 para que los mendocinos sean beneficiados en el costo de la tarifa atendiendo a la crudeza del invierno en la provincia.

En otras palabras, el kirchnerismo y el diputado Ramón comparten los laureles por esta iniciativa que aseguran en Mendoza beneficiaría a 480 mil usuarios de gas domiciliario con rebajas de hasta el 50% en comparación con lo que se pagó en el invierno del 2020.

Sin dudas, este proyecto será utilizado por Ramón como corona en la campaña electoral en la que aspira a competir como candidato a senador nacional.

Respaldo para Alberto Fernández

Por último, el tercer hecho que marca la "sintonía fina" con el Frente de Todos fue el apoyo abierto al proyecto de Alberto Fernández para sancionar una ley que determine una suerte de semáforo epidemiológico que establezca parámetros fijos que sirvan como resorte para la aplicación de restricciones en todo el país.

Para el diputado mendocino no hay dudas de que ese proyecto debe aprobarse y solo expresó reparos en lo que respecta al plazo de vigencia que debe tener. Incluso, adelantó que ya ha hecho sugerencias para que le hagan ese cambio -o aclaración- en el Senado para que no tenga que introducirse luego en Diputados demorando la aprobación de una norma que considera urgente.

Justamente, es una iniciativa que ha tensado los ánimos con la oposición y sobre todo con los gobernadores. Entienden que si llegase a aprobarse la ley el gobierno nacional -o en este caso el Congreso- estarían avanzando sobre las facultades que tienen los jefes provinciales y que, sostienen, acaban de ser ratificadas por la Corte Suprema en el fallo sobre las clases presenciales en CABA.

El mandato de José Luis Ramón vence en diciembre y le quedan poco más de seis meses como legislador nacional. Sin embargo, no hay dudas de que la segunda mitad del año lo tendrá como un actor importante en el juego político nacional. ¿Qué hará luego el hombre del megáfono? Por el momento es un misterio.

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