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Llegan más dólares, pero aún no logran bajar el precio de Portezuelo del Viento

La Nación depositará hoy la séptima cuota para financiar la construcción de Portezuelo del Viento. Mientras, esperan que la UTE que postuló para hacerla baje el precio que ofertó.
Foto: Gobierno de Mendoza
Foto: Gobierno de Mendoza Editor de fotos

Mendoza va a recibir hoy un bien escaso: dólares. Se trata de la séptima cuota que la Nación envía como compensación por los perjuicios de la promoción industrial y que tienen como fin hacer la obra Portezuelo del Viento, según el acuerdo firmado y rubricado por varios presidentes y gobernadores. Pero el pago se da en un impensado marco de incertidumbre porque aún no está claro si la plata alcanzará, a pesar de que son 1023 millones de esa moneda. Es que el único oferente para la obra presentó un presupuesto muy por encima de lo calculado, superando incluso el monto total que tendrá disponible la provincia. Hoy llegarán 64 millones de dólares que se sumarán al fideicomiso. 

La UTE que tiene el monopolio en la licitación está formada por la china Sinohydro, que aún no tiene sede ni representantes visibles en Mendoza, la metalúrgica IMPSA, que va camino a ser estatal, y las constructoras CEOSA y Obras Andinas. Luego de la apertura de sobres el Gobierno requirió una mejora de oferta a la UTE. Se trata de la única herramienta que le quedaba para intentar bajar los costos, pues no hubo competencia en la licitación. La duda es cuánto se puede bajar ese presupuesto, pues tomando la oferta con IVA está 44,6% por encima de lo que decían los pliegos. Con IVA, la oferta de la empresa por el proyecto original es de 1.278.313.319 dólares. El presupuesto oficial era de 884 millones de dólares. 

Desde el Gobierno explicaron escuetamente a MDZ que no hay aún respuesta de la empresa al pedido y que el tema sigue en la comisión de preadjudicación. No hay respuesta oficial sobre los pasos a seguir en caso de que no haya modificaciones sustanciales al precio puesto por la UTE Malal Hue a la obra. Portezuelo del Viento es un proyecto complejo. Además de la represa y el complejo hidroeléctrico, está previsto realizar otras obras complementarias de gran magnitud como el traslado del pueblo Las Loicas, la reconstrucción de dos rutas y un tendido eléctrico para transportar la energía. 

La licitación fue internacional y tuvo requisitos exigentes. Tanto, que no había empresas locales que calificaran para liderar el proyecto. Había otros indicadores que marcaban guiños hacia algunas firmas, como IMPSA. Uno de ellos tenía que ver con la ponderación para las empresas locales que pudieran hacer ese trabajo, que le daba una enorme posibilidad a quien fuera asociado con la empresa metalúrgica que ahora será rescatada por el propio Estado.

Una obra como Portezuelo no pasa desapercibida. Es, de hecho, el proyecto más grande que está camino a iniciarse. La particularidad que a priori lo hacía más atractivo es el financiamiento, pues está asegurado y los postulantes no deben aportar nada. Sin embargo en la licitación no se presentó nadie más, a pesar de las prórrogas y las reuniones particulares que hubo entre representantes de constructoras y funcionarios de primera línea del Gobierno.

Comparaciones

Por ahora no se logró bajar el precio original como sí pasó, por ejemplo, con la represa El Tambolar en San Juan. En ese caso el consorcio que tiene a cargo la obra comparte dos socios con los postulantes por Portezuelo. La china Sinohydro es parte de la UTE que hará la represa en la provincia vecina. Y la mendocina IMPSA también es parte, pero como contratista (proveerá las turbinas). En San Juan lograron bajar los costos. En Mendoza las mismas empresas presupuestaron muy por encima de lo previsto. El Tambolar fue adjudicada en USD 482.905.228, más de 61 millones de dólares abajo de lo presupuestado. El gobierno de San Juan también había llamado a una mejora de oferta en ese caso. 

El otro proyecto que usan los empresarios para comparar la baja de precios es Aña Cuá, que se ejecuta en Yacyretá. La obra fue adjudicada a un consorcio que tiene empresas argentinas, paraguayas, italianas y alemanas. IMPSA pujó por quedarse con la construcción de las turbinas y quedó afuera. En ese momento se acusó que hubo un mal cálculo en la licitación, pues no se tuvo en cuenta la eficiencia de las turbinas que se iban a producir en Mendoza y que arrojaban un costo final mejor. Finalmente IMPSA no consiguió el contrato y la obra fue adjudicada con un presupuesto casi un 50% por abajo de lo previsto. 

La licitación exigía hacer distintas ofertas. Como informó MDZ, la comisión técnica priorizó la "variante optativa 1" que ofertó la UTE Malal Hue. El costo de esa propuesta es de 1057 millones de dólares más IVA. En segundo lugar en el ranking elaborado por la comisión está la oferta variante 6, con un presupuesto de1052 más IVA. Ambas tienen variantes sobre la oferta básica, que quedó en tercer lugar en la priorización elaborada por la comisión. 

En el combo de la oferta, la UTE pide un anticipo financiero del 10% del presupuesto de la obra. Es decir, que antes de iniciar los trabajos la Provincia les adelante más de 100 millones de dólares a cambio de un ahorro del 1,6%.