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Las obras que marcan cómo cambia el paisaje urbano y las inversiones de Mendoza

Mendoza crece con un libre albedrío urbano que luego el Estado busca sanear. El pedemonte de Luján, las chacras convertidas de Maipú y el Valle de Uco, las zonas de mayor crecimiento.

La autopista que comenzará a construirse sobre la ruta 82 será una de las obras viales más importantes de los últimos años, así como lo fue la extensión de la calle Paso y lo será el "nuevo" corredor del Oeste que ejecuta Godoy Cruz y hasta el camino de La Carrera en Tupungato. Esas vías de movilidad redescubrirán lo que está pasando a nivel urbano y de desarrollo.

¿Hacia dónde va a crecer Mendoza? La pregunta ya tiene respuesta antes de que se llegue a un análisis y también de que se ejecute una planificación ordenada. Pues para encontrar esa respuesta hay que seguir la ruta del crecimiento poblacional, la inversión privada y las obras públicas que buscan sanear gran parte del libre albedrío inmobiliario que rige.

Tierras prometidas

El pedemonte mendocino es una de las "tierras prometidas" que ahora se busca ordenar. También las antiguas chacras que ahora son barrios privados. Por eso no es casualidad que los dos departamentos que mayor proyección de crecimiento y desarrollo tienen en el Gran Mendoza sean Maipú y Luján. Solo en población serán las zonas que mejorarán su participación en la torta demográfica de la provincia. Maipú tendrá más del 10% de la población total de Mendoza en 2025 y con un esquema urbano distinto: barrios privados o semiprivados y nuevos emprendimientos urbanos. Luján va por el mismo camino, pero con crecimiento sobre el pedemonte. De hecho, en esa comuna puede haber un subregistro poblacional y se notará un boom cuando se radiquen los barrios y familias que están al norte de la ruta 82. 

La foto de esa proyección es lo que pasa en las vías de acceso. La ruta 82, por ejemplo, está saturada por el crecimiento poblacional de la zona y la explosión turística que hay hacia el oeste, sobre todo desde que se inauguró el túnel que une Cacheuta con Potrerillos. El proyecto de mejora de esa ruta es clave. El primer tramo ya se inauguró y el segundo, como anticipó MDZ, se adjudicó a la empresa Paolini. Para ejecutarlo el Estado deberá expropiar viviendas y terrenos, reubicar familias y generar un intrincado sistema de desvíos por la complejidad que tiene.

Pero dentro de dos años, cuando se espera esté habilitado, va a ampliar la posibilidad de movilidad de una zona que ha crecido por encima de lo previsto.

Luján, por ejemplo, busca arraigar población allí y ya aprobó la ordenanza de ordenamiento que también prevé zonas intangibles. La planificación hizo entrar en tensión a la Secretaría de Ambiente con los municipios. Las inversiones inmobiliarias que rodean a la ruta comenzaron a ejecutarse hace más de una década. Pero la carencia de servicios lo limita y también pone en riesgo la sustentabilidad ambiental y el hábitat. Hay zonas que deberían ser reservas que han sido copadas, áreas aluvionales con casas y otras irregularidades. 

Por eso, por ejemplo, está planificado un costoso sistema de provisión de agua potable cuyo proyecto está en manos de la Nación. La inversión ronda los 65 millones de dólares. El acueducto para el "pedemonte sur" prevé una toma de agua en la Central Hidroeléctrica Álvarez Condarco, un acueducto de aducción de agua cruda y obras complementarias y hasta una planta potabilizadora y un acueducto de agua potable de 11 kilómetros con un complejo sistema de bombeo para abastecer a los barrios que ya están radicados y los que se puedan generar. Lo mismo con los desagües cloacales.

Justamente ese es el problema de fondo. Mendoza tiene los servicios colapsados y hay una enorme tensión ambiental para crecer. 

Por ahora se ejecutará la ruta. Lo mismo ocurrirá con la Autopista del Oeste, obra que apunta a alivianar la entrada y salida de vehículos desde y hacia Godoy Cruz y se empalma con el Corredor. Los trabajos están al 90%, pero la Nación había dejado de enviar los fondos. Ahora se terminará con recursos provinciales con la idea de generar una mejor dinámica de movilidad. Luján y Maipú son dos de los municipios que están en plan "expansivo". Godoy Cruz, al igual que Capital, es uno de los territorios que busca afianzar núcleos urbanos con modernización de servicios y mejora en la movilidad porque tiene menos posibilidad de ampliación. 

Hacia el 2025 Mendoza tendrá algo más de 2 millones de habitantes. La microrregión Luján - Maipú será una de las de mayor crecimiento. El Valle de Uco será la otra, particularmente Tupungato. Por eso no es casualidad que esté priorizada la mejora en la ruta turística de La Carrera, entre otras obras.

Si se compara la población de los departamentos según el censo de 2010 y la proyección hacia el 2025, Maipú tendrá un 20% más de población, Luján un 25% más y lo mismo con Tupungato y Tunuyán. Departamentos poco habitados como Malargüe podrían tener también un crecimiento enorme (33%) pero dependen de que haya inversión para generar trabajo. Guaymallén seguirá creciendo (en zonas perdidas para la producción y de avance urbano) y el centro urbano de Mendoza perderá peso demográfico. Por eso no es casualidad que el "TEG" de las inversiones inmobiliarias también se haya expandido de esa manera. Hoy, incluso, son áreas de atracción de inversiones por la caída en dólares de los precios. El mercado va más rápido que el Estado.