Marcos Peña reaparece con un texto en el que invita al autoconocimiento para liderar más humanamente
Tras su salida del gobierno el exjefe de Gabinete de Cambiemos Marcos Peña trabajó como asesor internacional siendo parte como consultor del Programa Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, organismo que publicó el documento. Ya en las primeras páginas del texto anuncia que es el resultado de dos años de reflexión sobre su experiencia personal en la política, pero no una reflexión en solitario sino acompañada también por múltiples conversaciones con diversos integrantes de su equipo, casi 50.
Temas habitualmente poco vinculados con la política son ahora parte de las ideas expuestas por Peña: la importancia de trabajar sobre la salud mental, de aprender a conectarse con las emociones, de estar dispuestos a recibir apoyo psicológico en una tarea tan estresante como la del gobierno y la necesidad del autoconocimiento para poder liderar a otros.
En una de sus afirmaciones más polémicas Peña señala que “por un tema estadístico es imposible pensar que no haya líderes políticos dentro del 25% de la población mundial que según la Organización Mundial de la Salud padece de algún trastorno mental", de ahí que a su juicio deban generarse las condiciones para evitar los ataques de pánico, las depresiones y el agotamiento.
"Trabajar con un profesional de salud mental es una necesidad básica para alguien que está en un contexto de estrés permanente. Además, existen otros factores a tener en cuenta cómo el impacto del estrés en nuestra capacidad de vínculo emocional”, declaró Peña a La Nación, para añadir que la permanente exposición pública puede afectar a los protagonistas políticos y con una grave consecuencia: “Agravado por el permanente conflicto, la exposición y el recibir ataques personales, la mente actúa en autodefensa encerrándose. Eso reduce la empatía justo en el momento en que es más necesaria, cuando está ejerciendo un rol de liderazgo político en un gobierno o en algún otro cargo político”.
En las últimas páginas del documento el exfuncionario alienta a practicar la meditación como camino para llegar al autoconocimiento y para repensar también cómo debiera ser el liderazgo democrático en el siglo XXI, un liderazgo "más humano".