Kiosquero asesinado: el Gobierno dijo que le da "asco" el uso electoral
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, envió el "abrazo, la solidaridad y la comprensión" del Gobierno nacional a la familia del kioskero Roberto Sabo, asesinado en Ramos Mejía, y expresó su "profundo asco por la utilización electoral" del dolor de una familia.
"Cada dolor y tragedia llega al corazón de este Gobierno y es un dolor compartido. El Gobierno comprende el problema de la inseguridad y ha tomado una cantidad de medidas importantes, que sabemos que son insuficientes" en materia de seguridad, dijo Cerruti en rueda de prensa en Casa de Gobierno y añadió que el presidente Alberto Fernández "está a disposición de la familia".
"Vamos a seguir haciendo todo lo que sea necesario para terminar con este flagelo de la inseguridad. Tampoco queremos dejar de decir que nos produce profundo asco la utilización electoral de una tragedia y del dolor de una familia", agregó la vocera presidencial.
Además, hizo una comparación entre la inseguridad que existe entre la provincia y la Ciudad de Buenos Aires, asegurando que en el primero bajó mientras que en el segundo se incrementó.
Por otra parte, Cerruti dijo que el Gobierno nacional va a "seguir trabajando para reformar la ley penal juvenil, que es viejísima, injusta e inequitativa" para reforzar el trabajo en la "reinserción y revinculación de los jóvenes que cometen delitos".
"No es cierto que sean inimputables a los 16 años como dijo el jefe de Gobierno porteño (Horacio Rodríguez Larreta). Debería leer más. Son imputables y actualmente hay 5 mil jóvenes que están llevando adelante procesos penales", sostuvo Cerruti.