Se acabó la paz: empresarios furiosos con el Gobierno por el "Comité de Salud"

Se acabó la paz: empresarios furiosos con el Gobierno por el "Comité de Salud"

Los privados critican el intento del Gobierno de crear "Comités de Salud" dentro de las empresas. Desconfianza con los laboratorios oficiales. El Gobierno pone en práctica un acuerdo con pactado con la CGT.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Podía suceder. Y sucedió. El Gobierno y los empresarios entraron nuevamente en colisión. En medio de la campaña electoral, y en tiempos en los que el oficialismo buscaba su versión más "friendly" hacia los privados (para lograr más votos), se conoció un nuevo proyecto de ley que alteró a niveles rojo furioso la tranquilidad de los empresarios. Llegó ayer a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de creación de un “Comité Mixto de Seguridad, Salud, Medio Ambiente y Prevención de Riesgos en el Trabajo” que obligatoriamente deberá funcionar en cada compañía; idea que fue consensuada en su momento entre el Gobierno y la Confederación General del Trabajo (CGT). Pero de cuyo debate no participó ninguna cámara empresaria de ningún sector. Ni cercano ni lejano al Gobierno.

La intención del Comité es poco clara. Según el texto de la norma, el cuerpo que funcionará dentro de los privados, está pensado como un comité de paritarias donde estarán presentes sindicalistas, la empresa y el Gobierno, y tendrá poder de supervisar y regular toda actuación en materia de prevención de riesgos, seguridad, salud y medio ambiente. Deberá ser obligatorio para todas las empresas con más 100 personas contratadas, mientras que en las de más de 500 personas, se duplicará el número de integrantes. Sólo las pymes quedarán fuera de la obligación.

Será ahora tratado ahora en las comisiones de Legislación Laboral y Salud de la Cámara de Diputados; y se supone, que recién llegaría al recinto después del 14 de noviembre. No habría probabilidades técnicas y temporales para que esto suceda antes. Y habrá que ver luego si será este Legislativo o la próxima composición que surgirá luego de las elecciones del próximo mes quienes lo traten.

Lo cierto es que el tema estalló en la relación entre los privados y el Gobierno, en tiempos además donde ya había problemas por el debate entre el oficialismo y las empresas de alimentos y bebidas por el tratamiento incómodo de la Ley de Etiquetado (que probablemente avance la próxima semana) y las dificultades para importadores por las nuevas regulaciones para precancelar importaciones.

Los privados, directamente, no entienden los alcances del proyecto, ya que tampoco fueron citados para que se les sea explicado. Especialmente en sus alcances. O más puntualmente: que poder de decisión tendrá el Comité, por ejemplo, en políticas de producción, y otros temas que son de exclusividad total de los directorios y conducciones de las compañías. Algunos de ellos, incluso, ni siquiera se dictaminan en el país, sino que vienen impuestos desde el exterior.

Los privados hablan de un tiempo de "desconfianza". No se confía en los pasos del Gobierno hacia los privados. No se cree en las medidas de laboratorio que tiene en carpeta del oficialismo para los próximos meses. Y, lo fundamental, no se entiende el norte que el Ejecutivo quiere para los privados. Más si cada proyecto complejo no se discute ni debate con las cámaras que representan legalmente a los privados y cada crítica es respondida con calificativos de "vendepatria", "intento de perpetuar privilegios" o similares.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?