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Los gestos de Alberto Fernández a la CGT para calmar el enojo sindical

El mandatario tuvo varios gestos hacia Hugo Moyano y la cúpula de la CGT con el objetivo de asegurar la paz social durante el fin de año.

El presidente Alberto Fernández se mostró cercano a la CGT cuando la semana pasada fue a visitar y elogió a Hugo Moyano por el Día del Camionero. Además, recibió a Pablo Moyano en la Casa Rosada y le dio al moyanismo razones para que avancen con la posibilidad de volver a conducir la CGT en 2021.

El mandatario también recibió a la cúpula de la CGT en la Quinta de Olivos y prometió avanzar con la creación del Consejo Económico y Social y solucionar la crisis de las obras sociales. 

Además, el Gobierno cerró un acuerdo con los sindicatos estatales que incluyó un aumento anual del 25% (se pactó un 18% que se sumó al 7% otorgado en octubre) y el pase a planta permanente de 29.000 trabajadores del sector público en 5 años. 

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), de perfil combativo, firmó su primera paritaria en 15 años de disconformidad permanente con las ofertas oficiales.

Fernández sabe que el fin de año se perfila complicado en materia socioeconómica por la reformulación de los programas de ayuda como el IFE y el ATP, una concesión a la necesidad de llegar a un acuerdo con el FMI, y por la dificultad en controlar los precios y las tarifas.

El fantasma del ajuste incrementó el malestar sindical y el Gobierno tenía que desactivarlo para pasar las Fiestas y comenzar el nuevo año en paz con el objetivo de ganar las elecciones legislativas y evitar que la bronca de la dirigencia gremial y de la gente traben la gobernabilidad y destruyan el sueño de continuidad en 2023.

Los caminos se estrechan para una coalición peronista que debe gobernar sin demasiados recursos. Hay muchos interrogantes sobre la viabilidad del ambicioso plan para construir 500.000 viviendas en terrenos sindicales que el ministro Jorge Ferraresi le propuso la semana pasada a la CGT y a los gremios de la Corriente Federal de Trabajadores, que lidera el bancario Sergio Palazzo.

El mandatario quiere conformar a todos mientras gana tiempo y paz social para llegar al acuerdo con el FMI. Luego vendrá el turno de asegurarse los votos para consolidar el poder.

En cuanto a la conducción de la CGT que deberá definirse en 2021, Fernández tiene más afinidad con Héctor Daer, del Sindicato de Sanidad, que con Pablo Moyano, a quien no ve con buenos ojos por su carácter imprevisible.