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Las tres dudas sobre la promesa del Gobierno por la vacunación

La promesa del presidente Alberto Fernández de inmunizar contra el coronavirus a más 10 millones de argentinos en los próximos 70 días con la vacuna rusa Sputnik V, parece encontrar algunas inconsistencias entre el discurso y la realidad, lo que genera dudas en torno si esta meta podrá ser cumplida.

La promesa del presidente Alberto Fernández de inmunizar contra el coronavirus a más 10 millones de argentinos en los próximos 70 días con la vacuna rusa Sputnik V, parece encontrar algunas inconsistencias entre el discurso y la realidad, lo que genera dudas en torno si esta meta podrá ser efectivamente cumplida.

Fernández afirmó el miércoles que la Argentina contará con "600 mil dosis de vacunas contra el coronavirus para vacunar a 330 mil personas antes de fin de año". Acompañado por el ministro de Salud, Ginés González García, el mandatario sostuvo que "en enero se vacunarán 5 millones de personas más y en febrero se completará el resto". Ello sería con la idea de desacelerar la circulación del virus en marzo, con el inicio del otoño y la posible llegada de una segunda ola de contagios, al menos entre la población más vulnerable y expuesta en la pandemia.

En el programa Terapia de noticias, del canal LN+, la periodista Inés Capdevila explicó que el cumplimiento de la promesa de Fernández estará supeditado básicamente a la producción de la Sputnik V, que en este caso no será en la propia Rusia sino en la India, más precisamente en el Instituto Serum, uno de los mayores fabricantes de vacunas del mundo.

"Ahí ya tenemos una primera inconsistencia: el presidente Fernández dijo que quiere vacunar a 5 millones de personas en enero y otras 5 millones en febrero, lo que implica un total de 10 millones que abarca adultos mayores, personal de salud y seguridad y personas de grupos de riesgo. Para ello se necesitan 20 millones de dosis. Pero en un comunicado, el fondo soberano ruso (Fondo Nacional de Inversión Ruso) habló de 10 millones de dosis, lo que solo alcanza para vacunar a 5 millones de personas", expresó.

Otras alternativas de vacunas acordadas por el Gobierno nacional, como la de AstraZeneca y el programa COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS), recién podrían tener disponibilidad de dosis para la Argentina a partir de fines de marzo o principios de abril. 

Por otro lado, Capdevila consideró que "además del operativo de logística y distribución que debería estar bien extendido en todo el país, se necesita una campaña de comunicación pública igual de crítica y necesaria, y si el Gobierno no es transparente en esa comunicación y además genera un altísimo componente político, estará bajando el nivel de la eficacia de todo el proceso de vacunación".

Finalmente, la periodista habló de las dudas en torno a la distribución de la vacuna. "Hay tres componentes por los que la gente no se vacuna: dudan del producto, dicen que cuando van a vacunarse no hay dosis y que les queda muy lejos el vacunatorio. Por eso, el Estado necesita hacer que la vacuna llegue a la gente y no que la gente vaya a la vacuna, porque ahí baja el escalón de inmunidad y persiste la pandemia".