Caso Carrasco: habrá otro juicio y el acusado sigue trabajando como policía
El último fin de semana, la realidad mostró con crudeza cómo las deficiencias y dilaciones del Estado suelen impactar en la vida de las personas. Viviana Espina, madre del hincha Lucas Carrasco, murió tras buscar, sin suerte, que la Justicia esclareciera el crimen de su hijo.
El juicio contra el policía Diego Guzmán, presunto responsable de la muerte del joven, se cayó en setiembre del año pasado. Esto fue polémico, pero también lo ha sido el tiempo que transcurrió sin que se fije fecha para un nuevo proceso.
Si bien esto debía ocurrir a los dos meses, han pasado nada menos que diez, casi sin novedades. Es una ironía, pero después de la muerte de Espina, todo indica que la Justicia hará otro proceso en breve, el cual comenzaría en la segunda quincena de agosto. Mientras tanto el acusado sigue trabajando como policía y en paralelo se realiza un sumario interno para analizar su actuación.
Tras la anulación del juicio, Guzmán, quien es apenas unos años mayor que la víctima, continúo trabajando en la Policía. Según se informó de la Inspección General de Seguridad, fue trasladado y actualmente se encuentra sometido a sumario. Le quitaron el arma y hace tareas administrativas.
Desde que se cayó el juicio anterior hay sospechas en torno al accionar de los jueces. Apenas un cuarto intermedio que se extendió más de lo debido (15 días es el máximo) justificó que ese debate no llegara al fallo.
El hoy ministro de la Corte José Valerio, por entonces miembro de la Segunda Cámara del Crimen, tuvo que dar explicaciones por aquella situación: no fue al juicio por un problema de salud. Pero después de la anulación del debate, las dilaciones judiciales siguieron.
Primero, la Segunda Cámara del Crimen planteó un conflicto de competencia que fue rechazado por la Suprema Corte de Justicia. Luego, dos de sus integrantes, Arlington Uliarte y Ariel Spektor, se inhibieron.
La Corte dispuso que el nuevo juicio esté a cargo otra vez de la Segunda Cámara del Crimen, pero por las inhibiciones y el cambio de rol de Valerio, cambiará la integración del tribunal. Según ha trascendido, al menos dos camaristas de la Tercera Cámara, Eduardo Martearena y Laura Guajardo, formarán parte de él.
En el medio, en tribunales, hay quienes tienen la sensación de que los jueces de la Segunda Cámara del Crimen querían sacarse de encima este caso. Por eso se demoró todo.
Desde el principio, además, hubo resistencia política a asignarle una responsabilidad al efectivo Guzmán (26), quien, si era declarado culpable en el juicio, podría haber sufrido una pena de hasta siete años de prisión.
Carrasco murió en marzo de 2014 de hemorragia cerebral, pocos días después de que se produjeran incidentes con la Policía tras la suspensión de un partido de Independiente Rivadavía, el club de sus amores, a la salida del estadio Bautista Gargantini.
De la investigación del fiscal Daniel Carniello surgió que Carrasco no había muerto como consecuencia de una pelea entre hinchas, sino que una cápsula de gas lacrimógeno, de los que manipulaba la Policía, le había dado el golpe mortal.
El sumario de la IGS a Guzmán sería terminado el mes que viene, en coincidencia con la fecha del nuevo juicio para tratar de esclarecer la muerte de Carrasco.

