Causa Cuadernos: ordenan nuevamente dictar la falta de mérito a un expolicía por adulterar los escritos de Oscar Centeno
La Cámara Federal Porteña revirtió por segunda vez el procesamiento de Bacigalupo, y reclamó un estudio caligráfico más completo sobre los originales. Aunque no se probó su autoría, el tribunal ratificó que los cuadernos fueron adulterados.
Jorge Bacigalupo, ex policia y amigo de Oscar Centeno
La Cámara Federal porteña volvió a frenar el avance judicial contra el amigo de Oscar Centeno, Jorge Bacigalupo, en una derivación de la causa cuadernos donde se investiga la adulteración de los escritos para perjudicar a empresarios que son juzgados por el Tribunal Oral Número 7.
Los camaristas Pablo Bertuzzi, Mariano Llorens y Leopoldo Bruglia ordenaron dar marcha atrás al segundo procesamiento dictado por el juez Marcelo Martínez de Giorgi el 14 de noviembre del año pasado al señalar que las pruebas disponibles no alcanzan para sostener la decisión, pero tampoco para desvincular definitivamente a Bacigalupo.
En ese marco, los jueces de alzada ordenaron profundizar la investigación con un nuevo estudio técnico sobre la escritura del expolicía. En el fallo al que tuvo acceso MDZ, el magistrado Pablo Bertuzzi remarcó que los estudios previos no lograron determinar con certeza la autoría de las enmiendas, en parte por la falta de muestras suficientes de escritura del imputado y por limitaciones metodológicas: “No permite asignarle, ni siquiera con el grado de provisoriedad de la etapa, la efectiva intervención en el hecho”, sostuvo.
Además, el tribunal de segunda instancia insistió en que las primeras pericias se realizaron sobre copias y no sobre los documentos originales, lo que impidió analizar aspectos técnicos clave como la presión del trazo o el surcado del papel. La falencia, ya señalada en un fallo anterior, persiste parcialmente y obliga a realizar un nuevo examen más preciso.
En paralelo, los camaristas destacaron que los informes periciales ya incorporados sí permiten afirmar que los cuadernos fueron modificados. Según consta en el expediente, se detectaron “agregados”, “enmiendas”, “retoques” e incluso supresiones en distintas anotaciones, lo que confirma la existencia de adulteraciones en los registros atribuidos al chofer Oscar Centeno.
Sin embargo, no se pudo establecer quién fue el autor de las modificaciones que habrían perjudicado al empresario Armando Losón, querellante en la causa, lo que refuerza la necesidad de esclarecer la autoría de las alteraciones.
Por su parte, el camarista Llorens consideró que el análisis de la prueba no debería desarrollarse en este expediente paralelo, sino en el juicio oral principal que tramita ante el Tribunal Oral Federal Nº7. Según explicó, avanzar por fuera de ese ámbito podría “invadir” su competencia e incluso influir en el debate en curso.
En la misma línea, Bruglia advirtió que las falencias probatorias persisten y justifican mantener una posición expectante: “No se ha logrado superar las deficiencias probatorias preexistentes”, señaló, al tiempo que remarcó la necesidad de reunir material adecuado para un nuevo estudio que permita “esclarecer los interrogantes probatorios”.
Finalmente, los magistrados ordenaron revocar el procesamiento dictado en noviembre del año pasado y encomendaron nuevas medidas de prueba. Entre ellas, resulta clave la realización de una pericia caligráfica específica que compare la escritura de Bacigalupo con los cuadernos originales, actualmente bajo custodia del TOF7.
Para ello, la Cámara consideró “imperioso” que esos documentos sean remitidos o, en su defecto, que se amplíe el peritaje ya realizado en sede del tribunal oral. También ordenó recolectar mayor cantidad de material indubitado, es decir, muestras confiables de escritura del imputado para permitir un análisis concluyente.



