Tras invitarlo a su "mesaza", lo que Mirtha tuiteó del doctor Albino
Como ya lo ha hecho otras veces, cada vez que el titular de Conin, el pediatra Abel Albino, participa de los almuerzos de Mirtha Legrand, siempre se espera de él algún mensaje de fondo sobre la desnutrición y la pobreza, y cuando lo hace el médico que más ha trascendido en la provincia suele dar alguna reflexión que atraviesa en forma transversal alguna o muchas respuestas políticas del momento.
De los invitados a la mesa, el periodista Diego Leuco fue quien más intentó sacar respuestas del titular de Conín en cuanto a los datos sobre la realidad de la desnutrición infantil. En este sentido, el pediatra reconoció que el INDEC, cuando decidió primero manipular las cifras de la pobreza y luego dejar de medirla, resultó muy perjudicial para la salud pública el no contar con una información que permita diagnosticar y encarar una solución para esa triste realidad.
Sin embargo, uno de los momentos más interesantes fue cuando el pediatra explicó algo que no lo hace por primera vez en el programa de Mirtha, ni tampoco en las intervenciones que realiza en general, en los medios masivos, pero que sin dudas cada vez que lo hace ese tema suena a una primera vez, quizás por la forma clara y contundente en que lo expresa, o bien porque en toda la discusión que hay sobre pobreza pareciera que es un aspecto que es más fácil olvidarlo que recordarlo, y se resume en lo siguiente: un niño que en sus dos primeros años de vida padece de una grave desnutrición, por más esfuerzo que se haga en los años siguientes su cerebro habrá quedado estancado.
El 80% del cerebro se forma en el primer año de vida. Crece un centímetro por mes. El crecimiento gigantesco lo hace en el primer año de vida. La formación del sistema nervioso central está determinada en los primeros dos años de vida. Si durante este lapso el niño no recibe la alimentación y estimulación necesarias, se detendrá el crecimiento cerebral y el mismo no se desarrollará normalmente, afectando su coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje; corriendo el riesgo de convertirse en un débil mental.
La respuesta transversal que deja esta conclusión científica -y comentado en Twitter- es que hay una instancia previa a la discusión de la educación en Argentina, que es la calidad alimentaria de un habitante (un alumno) en sus primeros años de vida. Sin eso solucionado, de nada sirve discutir si la educación es buena o mala.
En tanto, tras el programa que se difundió este domingo al mediodía, Mirtha, en su Twitter, destacó estos mensajes de Abel Albino.