Presenta:

Libre por error: el mal cálculo de un administrativo que nadie notó

La revisión del cómputo pasó por cinco instancias diferentes, incluida la "fiscal viajera". El sábado, el delincuente atropelló y mató a una mujer.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

El sábado a la noche, un sujeto que acababa de robar un auto atropelló a Ayelén Arias y a su hijo. La joven murió y el niño quedó malherido. El delincuente, Horacio Rodríguez, estaba libre por error y ahora se trata de establecer el grado de responsabilidad que tuvieron todos los que no notaron que salía de la cárcel en agosto de 2016, cuando la fecha correcta hubiera sido julio de 2019.

En el momento en que se unificaron las penas, el fiscal de la causa, Ricardo Bianchi, estaba ausente y se nombraron dos subrogantes: María Luisa Cannata y, posteriormente, Anabel Orozco, que recientemente saltó a la fama por tomarse vacaciones en Brasil cuando tenía licencia médica. 

Según el procurador, Alejandro Gullé, ambas plantearon observaciones sobre los cálculos que se habían hecho en referencia a la condena que debía cumplir Rodríguez. De todos modos, aclaró que las impugnaciones tuvieron relación con el tiempo en que Rodríguez había estado internado cuando era menor de edad, "pero no fue el motivo por el que se hubieran sacado mal las cuentas", continuó.

El procurador aclaró que "ninguna de las dos fiscales se dio cuenta de que el cómputo estaba mal hecho".  

Posteriormente, la Cámara resolvió no aceptar las impugnaciones y el cómputo continuó firme.

Más adelante, se le notificó a la defensa que, obviamente, no puso objeciones y finalmente llegó hasta el juzgado de Ejecución Penal. En ningún caso se tomó nota de que las cuentas se habían sacado mal y que el delincuente saldría de la cárcel casi tres años antes.

"Normalmente los jueces delegan esto en el fiscal general y los fiscales en el personal de confianza que hace este trabajo. Esto es un número mal puesto y mucho más, porque por una mala suma hubo una cadena de concatenaciones terribles que terminaron en la desgracia de Ayelén", finalizó el procurador.

La primer fiscal que intervino, la segunda, la defensa, el juez y el Servicio Penitenciario, todos tuvieron acceso al cómputo que realizó un administrativo al que se le confiaron las sumas y restas, pero ninguno notó el error y ahora la Justicia deberá determinar en dónde comenzó y hasta dónde llegó.