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Las Heras, un Frankenstein duro de domar

La llegada de Daniel Orozco a la intendencia del departamento supuso un nuevo desafío para el radicalismo. Sin estructura propia, todos quisieron "aportar" para formar los equipos del médico, pero la interna complica la gestión del jefe comunal y temen que explote en cualquier momento. Rumores de renuncia, desmentidos y todo lo que encierra la interna.

Después de 28 años, un radical ganó Las Heras y al enterarse de la noticia todo era felicidad en el partido. Sin embargo, la victoria planteó un nuevo desafío, porque el ganador, el médico Daniel Orozco, no tenía estructura y por lo tanto el equipo para gobernar se comenzó a formar a partir del "aporte" de todos los sectores de la Unión Cívica Radical. De esta forma, cual Frankenstein, se intentó dar forma a un gobierno con distintas partes, muchas de las cuales parecen no coordinarse.

Como en todo este tipo de situaciones, los problemas se comienzan a conocer a partir de las conversaciones de pasillo y en el municipio lasherino las charlas son duras y temen que en cualquier momento explote una interna que complique la gestión de Orozco.

En esta historia se identifican seis "bandas", como dicen en off funcionarios y empleados de la municipalidad, en un término acuñado más bien por el peronismo para identificar a sus corrientes en Mendoza. Por un lado, está el intendente, quien está siempre apoyado por su hijo que -a pesar de no tener cargo- está muy pendiente de la gestión. Por el otro lado están los grupos encabezados por el presidente del Concejo Deliberante y hermano del presidente de la Cámara de Diputados, Elio Parés; por el senador provincial y exconcejal, Héctor Quevedo; por el exconcejal cobista y secretario privado de Orozco, Fabián Tello; el referente de la vicegobernadora Laura Montero, Raúl Ferrer y, por último, está el secretario de Hacienda y expresidente del Concejo Deliberante de Capital, Darío González.

La mezcla al parecer no da buen sabor, ya que en las últimas semanas surgieron críticas desde las "bandas rivales" a la presencia del hijo del intendente justo en el momento que explotó la denuncia de nepotismo sobre Néstor Parés en Diputados. Por esa, Orozco se apresuró a decir que no llevó a nadie a trabajar con él. Aunque es verdad que no aparece en la lista de funcionarios, la presencia del joven estaría motivada por la acción de los grupos internos, muchos de los cuales se saltarían al mismo intendente y avanzarían en nombramientos y decisiones sin consultarle.

Mientras algunos disparan contra Orozco, otros le apuntan a Fabián Tello, secretario privado del intendente, exconcejal y hombre de Julio Cobos, a quien señalan como uno de los responsables de la tensión por su falta de sintonía con algunos sectores, especialmente el que lidera el presidente del Concejo Deliberante, Elio Parés. Sin embargo, no sería el único que "no se lleva" con el hermano del presidente de Diputados, porque la misma situación se daría con el sector que encabeza Héctor Quevedo, exconcejal y exdiputado con años de recorrido en el radicalismo lasherino, quien estaría en veredas opuestas con uno de los miembros de la familia Parés.

En medio de esos cruces, se insistió en la posibilidad de que haya un primer "damnificado" por la tensión en el municipio y el señalado fue el secretario de Hacienda, Darío González. A principio de la semana desde uno de los sectores mencionados señalaron que la relación con Orozco no daba para más y el intendente le habría pedido la renuncia, pero el mismo funcionario en conversación con MDZ lo desmintió. Ayer, la apuesta fue mayor y aseguraron que la renuncia estaba firmada en el escritorio de Orozco. Aunque González no contestó su celular, desde el entorno del jefe comunal volvieron a descartar la salida del secretario de Hacienda.

Aunque no se refirió al tema, otras fuentes en la UCR de Capital consideran que estas situaciones son parte de la interna, por la molestia que causa que ese puesto fundamental esté en manos de un "extranjero" como González, quien comparte espacio político con el ex presidente del Concejo Deliberante de la Ciudad de Mendoza, Sergio Bruni, y en consecuencia, con el intendente Rodolfo Suárez.

Las críticas también son para el intendente, a quien le cuestionan su falta de experiencia y muñeca política. MDZ intentó comunicarse la tarde de ayer con el intendente en sus teléfonos personales, pero no tuvo respuesta.

"Hay un sólo conductor"

Quien sí se refirió a los rumores de problemas en Las Heras y las dificultades en la conducción fue el actual senador Héctor Quevedo, quien señaló que se trata trascendidos y rumores que no son reales, y los calificó como "naturales dentro del radicalismo".

En conversación con MDZ, Quevedo dijo que "ese run run que se dice de las discusiones internas son versiones que nos molestan y nos preocupan". Para uno de los referentes de la UCR en ese departamento "no hay internas marcadas con ninguno de los sectores. No hay fracturas y tenemos un sólo conductor, el intendente".

El lasherino no escondió las diferentes visiones que tiene cada espacio político dentro de la comuna, pero aseguró que eso quedó atrás después de la PASO, cuando se encolumnaron tras el doctor Orozco. "Puede haber pasado en algunos momentos, cuando se estaba armando el gabinete. Hemos tenido todas las mejores intenciones para trabajar en lo que nos comprometimos en la campaña. Acá se ha tratado de buscar las personas más idóneas", recalcó.

El actual senador refutó todas las versiones argumentando que "no hay internas dentro de la gestión, porque sino no podría gobernar" y recordó que en Las Heras todos los espacios que formaron Cambiemos, y dentro del mismo radicalismo, están representados en el gobierno comunal.

"Cuando el río suena, es porque piedras trae", indica el dicho popular, y en casos de política cuando se habla de internas es porque algo está haciendo ruido. Ahora queda esperar y ver si el intento de unir muchos sectores radicales bajo un objetivo común logra dar sus frutos.