El Gobierno confía que "Vale" la pena
El proyecto minero Potasio Río Colorado lleva casi cuatro años paralizado en manos de la firma brasilera Vale; sin embargo, el Gobierno de Alfredo Cornejo dejó entrever que "Vale" la pena seguir apostando: "La expectativa es que en un año y medio comiencen las obras", celebraron desde el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía que preside Enrique Vaquié.
Tras la subasta anunciada
Luego de que la compañía brasilera -que tiene la concesión de la mega mina ubicada en Malargüe casi al límite con Neuquén- decidiera subastar más de 40 mil toneladas de rieles y una máquina para hacer la traza ferroviaria, el Gobierno provincial, de la mano del subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú, aseguró que, aunque con menor capacidad de producción, el proyecto (aún) es viable.
"El viernes pasado tuvimos una reunión en donde la Vale confirmó oficialmente la intención de hacer una reingeniería del proyecto de extracción de sales de potasio para reducir su capacidad de 4 millones de toneladas a 1,3 millones de toneladas y, de esta manera, poder darle al proyecto una dimensión que lo transforme nuevamente en algo factible y ejecutable en las actuales condiciones de mercado", apuntó Guiñazú este mediodía desde el séptimo piso de Gobierno, aseverando, al mismo tiempo, que la compañía brasilera "ya ha presentado las primeras documentaciones".
Reconociendo que las condiciones del mercado internacional -precio del potasio- no han mejorado, remarcó que el cambio de humor de Vale se debe a ciertas señales dadas desde Argentina: "Han mejorado bastante las condiciones de la Argentina, la eliminación de las retenciones es un factor muy pesado en la factibilidad económica del proyecto y creo que la Argentina, como destino de inversiones, viene mejorando de a poquito su perfil".
"Probablemente, eso haya llevado a que la Vale decida reiniciar este nuevo proceso de inversiones, para tratar de refactibilizar el proyecto y obviamente el factor tiempo influye", dijo haciendo referencia a los plazos que marca el Código Minero a propósito del tiempo de 5 años que tiene la empresa para invertir. "En el caso de Vale, se paralizó hace cuatro años, con lo cual, le queda un año. A partir de ese vencimiento, el Estado está en condiciones de exigir un plan de inversión", señaló.
Por tierra, ¿es mejor?
Pese a que se bajará de 4 millones de toneladas de material que pensaba extraer a 1,3 millones de toneladas, el funcionario de la cartera que preside Vaquié defendió la iniciativa de Vale: "La nueva escala del proyecto permite una solución de logística más sencilla que es salir por camión desde la mina hasta la estación de transferencia que está en Río Negro. Con lo cual, se eliminan esos 350 kilómetros de ferrocarril, lo cual significó un aspecto que encareció mucho al proyecto en su versión original".
A propósito del costo total para concretar el proyecto, Guiñazú repasó que Vale ha declarado una inversión realizada, hasta el momento, de 2.600 millones de dólares. A ese número "perdido", la firma calcula que agregará entre 1.000 a 1.500 millones de dólares; sin embargo, no hay nombres de inversores ni datos certeros cerrados al respecto.
Pero... ¿cuándo arranca?
Bajo este panorama, que el Gobierno intenta "vender" como "auspicioso" y concretándose con éxito las distintas etapas FEL (front end loading) del proyecto, Guiñazú estimó: "Si todo transcurriese en paralelo y la Vale consiguiese los inversores necesarios, no estamos a menos de 18 meses de ver movimientos concretos en la obra, lo que incluiría contratación de personal y reinicio de construcción".
Dejó entrever, asimismo, que en principio no sería necesaria la ratificación legislativa de este nuevo proyecto "porque el nuevo proyecto está incluido en el original, es un tercio del original, estamos hablando de procesos industriales o de reformación que se aprobaron en su momento, de mucha menor cantidad de agua, menores pilas de sal que eran los impactos ambientales que tenía", argumentó y completó: "Con lo cual, desde el punto de vista ambiental no haría falta que fuera analizado; ahora desde el punto de vista legal lo charlaremos con la gente de la Secretaría de Ambiente".
Finalmente, y tratando de presionar a la empresa brasilera, Guiñazú recalcó que mientras la firma demuestre que está trabajando; es decir que está haciendo inversiones y pagando la reingeniería, no habrá quite de concesión.