Solo quedan escombros de lo que fue Radio Nacional
La directora de Radio Nacional Mendoza, Gabriela Figueroa, quien asumió su cargo este sábado, contó que pensaba llegar al edificio para conocer al personal y trabajar en la programación. En este sentido, se encontró con "un cascarón, con tierra arrasada".
Durante el recorrido que hizo junto al ministro de Medios y Contenidos Públicos de la Nación, Hernán Lombardi, y directivos de Radio Nacional, encontraron que los periodistas y todo el personal del medio se encuentra trabajando en condiciones que prácticamente son de hacinamiento.

"Quedamos muy preocupados porque la radio está destruida. Se empezó una obra para renovarla el año pasado, pero después se paró y quedó el edificio en muy malas condiciones", señaló Figueroa.
La flamante directora explicó que "teniendo un edificio gigante, la gente trabaja en una sala muy pequeña en el piso de arriba y las transmisiones se han mantenido gracias al esfuerzo de los periodistas y de todo el personal".
"Lo primero que estamos viendo es eso, quién se tiene que hacer responsable del estado del edificio y si será necesario hacerle juicio a la empresa de Buenos Aires que ganó la licitación", apuntó.
Por otro lado, señaló que también se encontraron con faltantes que podrían haberse producido cuando se mudaron todos los equipos hacia el piso superior.
A nivel ideológico, Figueroa es la encargada de llevar pluralismo a la emisora, pero a poco menos de tres días de haber asumido en el cargo, la periodista señaló que hasta que no tenga en claro con qué cuenta, será difícil empezar a proyectar cambios en la programación. Pese a que ese es su mayor anhelo: "Yo soy periodista desde hace 32 años, no sé hacer otra cosa".

"Es muy pronto, no conozco al personal. Creí que me iban a entregar una radio, y hoy no es más que un cascarón, poco queda de lo que fue Radio Nacional con su auditorio y su centro cultural", finalizó Figueroa.
La nueva directora de Radio Nacional es licenciada en Comunicación Social egresada de la UNCuyo ; empezó a trabajar como periodista en el diario Mendoza en 1983, en donde se desempeñó hasta su cierre; trabajó en Radio Nihuil; estuvo a cargo de varias asesorías institucionales y, en sus últimos años como legislador, fue la prensera de Ernesto Sanz.

