Cristina Kirchner tiene "zona liberada" a su paso
La decisión partida del Ministerio de Seguridad de la Nación, bajo la tutela de Patricia Bullrich, pasa por permitir que personas reclutadas por el círculo político de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se encarguen de la seguridad de las zonas por donde ella se desplaza.
Esa resignación del Estado en favor de un particular no tiene antecedentes.
Lo curioso es que la exmandataria no hizo lo mismo con su propia seguridad: se la provee el Estado con agentes propios. Pidió 100 agentes federales cuando dejó el poder y le concedieron 50. De hecho, es tanto el afán por "defenderse" de un potencial ataque que a su jefe personal de custodia, Diego Carbone, lo ascendió al rango de comisario a fines de 2016, generando un fuerte malestar en la Policía Federal.
La decisión del gobierno nacional resulta insólita, habida cuenta que -aunque no se sabe si responde a un pedido de Cristina Kirchner o resulta de su propia iniciativa- la seguridad de la población cuya presencia coincide ocasionalmente con el paso de la expresidenta queda en manos de militantes que responden a Luis D'Elía, La Cámpora o Unidos y Organizados.
Más grave es lo que sucedió en Tribunales. Allí quien tiene a cargo la seguridad interna del edificio de Comodoro Py es un juez, el presidente de la Cámara de Casación, la Policía Federal, Alejandro Slokar. Discípulo e íntimo amigo de toda la vida de Raúl Eugenio Zaffaroni y miembro de la agrupación Justicia Legítima, dejó hacer a los cuerpos de seguridad que actúan bajo las órdenes de Cristina Kirchner e invadieron la torre en donde hasta colgaron una bandera, en un acto épico que dejó en ridículo a toda la Justicia.
Como conclusión: Cristina Kirchner se mueve segura por donde quiera que vaya, pero a su paso hay una "zona liberada" que controlan sus acólitos y la suerte de quienes estén justo allí en ese momento queda a disposición de una fuerza privada que nadie controla.