Estela y el nieto 116: "Es el efecto Guido"
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, señaló que tras la recuperación de su nieto Guido Ignacio, anunciada hace hoy exactamente cuatro meses, "muchos jóvenes se acercaron porque tenían dudas respecto a su verdadera identidad, y uno de ellos resultó el nieto 116", restitución confirmada ayer que la dirigente adjudicó al "efecto Guido".
"'Entonces soy nieto', exclamó el joven al oír la voz de mi hija (Claudia) cuando le confirmaba el resultado positivo del análisis de ADN", contó la presidenta de Abuelas en el Pabellón Argentino de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en la que participa como invitada.
"'Esto es el 'efecto Guido' -afirmó Estela-. Después de encontrar a mi nieto al cabo de 36 años de búsqueda, muchos jóvenes se acercaron porque tenían dudas respecto a su verdadera identidad y uno de ellos resulto el nieto 116".
Respecto de los próximos pasos, Carlotto aclaró que el trabajo de las Abuelas es el de la búsqueda, "luego interviene el Estado, la Justicia y la familia biológica".
"No nos entrometemos en este proceso. Sí cuando regrese a Buenos Aires, el martes seguramente porque el lunes es feriado, vamos tener una reunión en la casa de las Abuelas, donde se hace el encuentro con la persona, que sabe y acepta su identidad", explicó Estela a buena parte de los mexicanos presentes en la sala.
Sus declaraciones se enmarcaron en una mesa redonda coordinada por la argenmex Sandra Lorenzano, que tuvo como tema "Los derechos humanos hoy" y la presentación de la Cátedra Abuelas de Plaza de Mayo, organizada por la embajada Argentina en México y la Universidad de Guadalajara.
Además de Estela participaron la especialista en derechos humanos Pilar Calveiro, quien realizó una exposición sobre la situación de los derechos humanos, hoy incorporados al discurso político, pero del cual quedan excluidos amplios sectores marginados en Latinoamérica y distintas partes del mundo, "donde no pasan de ser una enunciación".
A continuación, Carlotto relató su periplo desde que era una maestra, la militancia de su hija, su desaparición, un dolor terrible que pudo convertir en acción, en exigencia de justicia, en dejar de lado el miedo, para exigir la aparición de sus hijos y nietos.
"¿Por qué le parece que los desaparecidos de Ayotzinapa han provocado esta reacción?", le preguntó un periodista mexicano y nombró otras atrocidades ocurridas en México: "La sociedad se sensibilizó, creo, son jóvenes, niños los protagonistas de esta tragedia. La gente en algún momento comienza a salir de la indiferencia, del no compromiso", reflexionó Estela.
"¿Cómo alcanzaron un gobierno que lleva adelante una política sobre los derechos humanos tan eficaz?", inquirió otro: "En el año en que llega el doctor Néstor Kirchner no lo conocíamos, venía del sur y tenía hasta un apellido difícil de pronunciar. Fue la gran sorpresa: primero un militante perseguido como nuestros hijos, era de La Plata, como mi hija, y a mí me gusta pensar que caminaron juntos en alguna marcha", evoca.
"No tuvimos que pedirle audiencia, directamente nos llamó y al escuchar nuestras demandas dijo: 'Todo lo que ustedes piden hay que hacerlo pero antes hay que reformar la Justicia'. Y Cristina, nuestra Presidenta, también es una mujer de lucha por los derechos humanos", destacó Carlotto.
TELAM