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Las trabas de comercio alejan a Brasil de la Argentina

El canciller del vecino país advirtió que las restricciones del Gobierno a las importaciones pueden “contaminar” la relación bilateral.

Luis Figueiredo, el canciller de Brasil, se reunió con Héctor Timerman y tras finalizar el encuentro declaró que la Argentina debe "atender" y "resolver" los obstáculos al comercio bilateral, si no quiere que las restricciones "contaminen" el vínculo. Empresarios argentinos salieron a responderle.

"Los problemas hay que verlos con naturalidad, pero también hay que atenderlos y resolverlos para que no contaminen la relación en su totalidad", dijo en la reunión Figueiredo, según la agencia Reuters. Y amenazó: "cuando existen barreras en el comercio, las partes buscan otros socios. Y nadie quiere que eso ocurra".

El encuentro entre los representantes se dio en una audiencia oficial donde los Estados trataron la agenda del Mercosur y el intercambio en un contexto de cortocircuitos por las trabas al comercio exterior impuesta desde ambos países.

Por otro lado, el diplomático elogió la expansión del comercio bilateral, que desde el 2002 se quintuplicó para llegar a 34.500 millones.

Con respecto a las declaraciones, empresarios argentinos salieron a responder a Figueiredo resaltando la importancia de cuidar la industria doméstica. Así lo indicaron el presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica del país (CAMIMA), Pablo Reale, y el vicepresidente octavo de la Unión Industrial Argentina (UIA), el empresario gráfico Juan Carlos Sacco.

"Brasil no es un país que pueda discutir mucho del tema, porque bastantes trabas nos ponen a nosotros", subrayó Sacco.

El empresario de la UIA instó a los gobiernos de ambos países a "ponerse de acuerdo" sobre qué productos deberían quedar exentos de cupos y restricciones para facilitar el flujo comercial entre ambas naciones.

"No puede ser que ellos un día nos paran una cosa en la frontera y nosotros al otro día les paramos otras. Tendría que haber un consenso entre ambas partes para facilitar un tráfico normal de determinados productos", agregó el  vicepresidente de la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines.

Reale, por su parte, destacó la importancia de que el gobierno nacional defienda la industria nacional, administrando el comercio exterior, pese a las presiones que pueda recibir de parte de su principal socio en el Mercosur.

"Yo creo que la Argentina no puede renunciar a administrar el comercio exterior, porque lo hace todo el mundo y se debe hacer en función de preservar la industria nacional", sostuvo Reale.

Y concluyó: "Esto no quiere decir no importar nada, sino que la importación tiene que hacerse salvaguardando el desarrollo de la industria nacional".

Según lo explicado por el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, el nudo del problema radica en el sistema argentino de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación, que es el que autoriza el ingreso de productos e insumos desde el extranjero. Dicha política estaría entorpeciendo el flujo de mercaderías hacia Argentina con el objetivo de preservar el superávit comercial domestico.

"La DJAI no está afectando de manera radical el comercio de los dos países, pero es un problema que debemos solucionar", dijo Figueiredo.

"Hay voluntad política de ambas partes para llegar a una solución sobre esta cuestión", comentó el canciller de Brasil, quien precisó en declaraciones a la prensa brasileña, que el equivalente al 10 por ciento del flujo de comercio entre su país y la Argentina se encuentra "retenido", según informó Infobae.

"No queremos que una relación que fue construida hace tantos años, con tanta comprensión, en busca de soluciones mutuas, puede verse perjudicada por problemas específicos". Argentina es el tercer mayor socio comercial de Brasil, pero es el principal mercado para los productos manufacturados brasileños.

Además de mantener encuentros con Timerman y la presidente Cristina Kirchner, Figueiredo también se reunió con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Participó también el embajador de Brasil en Buenos Aires, Everton Vieira Vargas, y la representación diplomática de Argentina en el país vecino, Luis María Kreckler.