Las vacas flacas de Barg
El gobierno está enredado en una madeja a la cual aún no le encuentra la punta. De acuerdo a lo que asegura el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg hoy se resolverá un problema que se arrastra desde el inicio de este año en el sector ganadero.
MDZ ha venido narrando esta historia de desencuentros entre el mismo gobierno y la fundación Coprosamen, la entidad encargada en principio de la vacunación aftosa y brucelosis en los animales que se crían para consumo humano en suelo mendocino.
El nudo del asunto hoy se centra en la sospecha que el gobierno tiene sobre el uso de unos fondos nacionales destinados a un plan de mejora en la producción ganadera que la Coprosamen realizó.
El origen de la pelea
El punto es que la fundación arrastró hasta abril una crisis en su conducción hasta que se normalizó en una votación donde el representante del gobierno, el director de Ganadería, JuanTejada, pretendía quedarse con la presidencia de la Coprosamen.
La intención oficial de que Tejada se convirtiera en conductor de la fundación se vio frustrada por que se encontró con el rechazo de la mayoría de los 11 consejeros que representan a los departamentos ganaderos (son 13 en total contando al presidente del Colegio de Veterinarios y el mismo Tejada). La votación fue 8 a 4 en contra de Tejada y a favor de la productora paceña Mariela Jayat.
A partir de ese revés elctoral, el gobierno aceleró sus pedidos de informes sobre el funcionamiento de la fundación. Concretamente sobre los manejos de los fondos que la entidad administra para efectuar los distintos planes.
La lupa de Barg
El mismo Barg a pedido informes sobre el uso correcto de los dineros federales de un plan "genético". El asunto es que este plan demandó obras e inversiones anexas para concretarlo avalado por el mismo funcionario nacional encargado de supervisar. De todos modos, según Barg espera esa información oficial para tomar alguna determinación.
La realidad es que hay una intención soterrada de intervenir a la Coprosamen, los mismos documentos que se fueron produciendo en las últimas semanas acreditan esa intención. Todo se precipitó luego de que Jayat fue designada al frente de la entidad. El estilo frontal de la mujer también se ha convertido en un escollo para los funcionarios provinciales. Ese choque condicionó aún más el clima revuelto.
Además Barg sostiene que no ha sido clara la forma en que fue desplazado el anterior presidente de la Coprosamen, el veterinario rivadaviense Víctor Abraham. El profesional fue apuntado por sus pares del Consejo de "apropiarse" de la fundación tomando medidas inconsultas y teñidas de intenciones de rédito personal. En contrapartida, Abraham ha recurrido a la justicia por esta expulsión infructuosamente.
Se nota, aunque el gobierno lo niegue, una acción progresiva de correr a la Coprosamen de los planes sanitarios que ha ido llevando adelante.
Por ejemplo hasta ayer tenía a cargo la ejecución de los planes provinciales denominados Toro, Vaca y Caprino ya que fueron reasignados al Colegio de Veterinarios.
La revolución de mayo
También la fundación creada en 1997 hasta la última semana de mayo realizaba los controles en las barreras sanitarias hasta que estalló un conflicto gremial por la decisión de despedir a un empleado en el puesto de Desaguaderos. De acuerdo al criterio de los responsables de la Coprosamen este hombre cometió gruesos errores que pusieron en riesgo la salubridad de los alimentos ingresados en la frontera provincial.
Esto originó una protesta que derivó en que la Dirección de Ganadería tomó el control de la tarea ubicando a un delegado allí. El problema es que como parte del reclamo no se cobraron las tasas de ingreso de los productos a la provincia, lo que generó una pérdida de ingresos.
Estas tareas específicas de control están enmarcadas en la aplicación de la Ley Federal de Carnes y lácteos y por ese servicio la Coprosamen reclamó el pago suspendido desde enero de este año que asciende a 3,5 millones de pesos.
Por ese reclamo el martes 5, Barg respondió a través de una resolución de que el gobierno no pagó porque no se a firmado un acta complementaria que lo permita por lo cual no reconoce la deuda ya que, según él, no fue responsabilidad del gobierno sino de la fundación por no querer, o no poder por su crisis interna, firmar el documento.
Así las cosas, la Coprosamen está entrampada en el laberinto político y financiero. La resistencia del sector a aceptar la intención oficial de quedarse con la conducción de la entidad parece ser el origen de este conflicto. Hoy habrá una definición, de acuerdo a los dichos del ministro.