Vale no renunciará a la concesión de la mina de sal de potasio
La minera Vale, hasta ahora la concesionaria del yacimiento de sal de potasio en Malargüe no tiene intenciones de desprenderse del proyecto y está dispuesta a imponer sus propios tiempos aún cuando la suspensión de la obra genere un problema socioeconómico para el país y para Mendoza.
Esto se desprende de los dichos del presidente de Vale Brasil Murillo Ferreira. El ejecutivo dijo en una conferencia en Hong Kong que "Vale se ha visto obstaculizado por la incertidumbre de costos en sus esfuerzos para encontrar socios para comprar eventualmente una participación en el proyecto de Potasio Río Colorado".
La agencia de información financiera Bloomberg hace foco en las razones de Ferreira sobre el contexto económico argentino y sus consecuencias en el emprendimiento, pero en el reporte que reproduce Infobae no se menciona si Ferreira en esa alocución hizo mención de las condiciones del mercado internacional que obligaron a Vale a suspender los trabajos de infraestructura y los primeros aprestos de extracción de sal de potasio en Malargüe.
Ferreira también contestó con dureza a las amenazas que surgieron del gobierno nacional y provincial sobre la posible caída de la adjudicación de la mina. Sobre ese punto el titular de Vale señaló que esperaba que la ley prevalezca a favor de los derechos de la empresa.
Vale, el mayor productor del mundo de mineral de hierro, dijo que la razón por la que decidió suspender su proyecto de potasio en la Argentina se debió a que su costo prácticamente se duplicó desde el presupuestado por 5.900 millones de dólares a 11 mil millones de dólares por la inflación y el tipo de cambio.
Las frases de Murillo Ferreira
"Hemos intentado llegar a un acuerdo con el Gobierno durante muchos meses. De hecho, desde principios de mayo de 2012".
"Pero no hemos recibido hasta el final de 2012 una respuesta de nuestra demanda, y nuestra demanda fue precisamente debido a la brecha que tenemos en términos de la inversión del proyecto".
La minera dejó de lado el proyecto de potasio después de que el Gobierno se negó a conceder 3 mil millones dólares en recortes de impuestos y otros beneficios, lo que, según el Ejecutivo, es una violación de las normas de concesión.
Mientras crece el conflicto laboral con los trabajadores por el anuncio de despidos, más allá de la intervención del Ministerio de Trabajo que dictó la conciliación obligatoria obligando a Vale y a las contratistas a no despedir empleados.
En la mina permanece una delegación de trabajadores de la Uocra vigilando que no se desmantele la obra aunque no pueden evitar la salida de equipos e implementos de las empresas subsidiarias. Anoche hubo una fugaz toma de la mina, según confirmaron fuente policiales de Malargüe.
Por su parte Vale informó que acatará la orden ministerial para sus 420 empleados directos. Aunque en realidad hay 3800 trabajadores afectados por el parate del proyecto.
En Casa de Gobierno
De apoco parece ir ganando un clima de aceptación de una realidad no deseada. Será muy difícil sacar a Vale del medio para relanzar el proyecto minero. La conversación entre el gobernador Paco Pérez y los jefes de los bloques legislativos de la oposición dejó esa sensación.
La señal la dio el vicegobernador Carlos Ciurca cuando dijo que "Vale no se fue, no se ha ido. Tiene todos los derechos Vale. Sin Vale no existe ninguna posibilidad inmediata de retomar. Lo que no se va a poner en juego es la seguridad jurídica de la provincia. Esto es contundente, no existe posibilidad de expropiación o alguna vía o atajo que marque a la provincia en situaciones que puedan afectar a futuras o actuales inversiones".