La suerte de Boudou en manos de Muñoz
La suerte de Amado Boudou no depende en estas horas de Cristina Kirchner, tampoco de sus colegas de gabinete. Su buena fortuna pende de una mendocina: Laura Muñoz.
El artículo 469 del Código establece que una vez realizada la audiencia, la "sentencia se dictará dentro de un plazo máximo de veinte 20 días".
No se trata de un plazo que cumplen todos los jueces pero sí es el procedimiento que habitualmente maneja la Sala IV que tiene a estudio el caso.
La defensa de Vandenbroele pretende invalidar el testimonio de Muñoz al fundar que tal cual establece el Código no se puede declarar en contra del cónyuge, y en el caso ella en ese momento había iniciado el trámite de divorcio para con el dueño de The Old Fund, la firma que adquirió Ciccone.
Sobre la base de ello, Vandenbroele pide que se declare nulo también el allanamiento realizado en casa de Muñoz, de donde se secuestraron dos computadoras.
El juez Ariel Lijo y la Cámara Federal rechazaron el planteo, y de hacerlo ahora la Casación validaría el inicio de la causa y permitiría que se avance con la investigación.
En cambio, si aceptan la nulidad, la investigación sufriría un duro traspié que la retrotraería al inicio y que puede incluso hasta invalidar actos que como consecuencia directa por los dichos de Muñoz.
Hace unos días la ex mujer de Vandenbroele y reveló que los negocios entre este y el hoy presidente en ejercicio comenzaron a mediados de 2009.
En esa misma entrevista, Muñoz opinó sobre Boudou: "Es un hombre amoral y mentiroso. Te diría que también corrupto, pero todos somos inocentes hasta que se declare lo contrario".