ver más

Un viaje de Mendoza a Chile terminó en tragedia y un niño murió tras ser arrastrado

El adolescente de 12 años, murió durante un violento robo en Chile cuando regresaba junto a su familia tras pasar el fin de semana en Mendoza.


La muerte de un niño chileno de 12 años generó una profunda conmoción en Chile y también en Mendoza, ciudad desde la que regresaba junto a su familia cuando ocurrió la tragedia. El menor falleció durante una violenta encerrona en la comuna de San Bernardo, al sur de Santiago, en un hecho que hoy mantiene en vilo a ambos países.

Según reconstruyeron los investigadores, la familia volvía a Chile luego de pasar el fin de semana en Mendoza para celebrar el Día del Padre. Durante el regreso, el conductor tomó una ruta equivocada y fue interceptado por varios delincuentes que circulaban en otro vehículo.

El ataque ocurrió durante la madrugada de este martes. Los asaltantes obligaron a los ocupantes a descender del automóvil y escaparon con el vehículo familiar, aunque por motivos que todavía se investigan, el joven no logró bajar completamente y quedó atrapado mientras los delincuentes huían.

El dolor de una familia que busca reunirse

La principal hipótesis sostiene que el niño quedó enganchado al cinturón de seguridad cuando intentó liberarse o descender del auto. Como consecuencia, fue arrastrado durante varios kilómetros hasta sufrir heridas fatales. Horas más tarde, vecinos de la zona lo encontraron gravemente herido y dieron aviso a Carabineros, pero ya no pudieron salvarle la vida.

Mientras avanza la investigación, Fabio, el padre del pequeño, habló públicamente por primera vez y pidió colaboración para poder reunir a toda su familia en Chile. El hombre explicó que varios de sus familiares permanecen en Mendoza y que necesitan trasladarse para participar del velorio y la despedida del menor.

Cuatro detenidos por el crimen

En las últimas horas, la investigación tuvo avances importantes. Las autoridades chilenas confirmaron la detención de cuatro personas presuntamente vinculadas al ataque, entre ellas dos adolescentes de 17 años, además de jóvenes de 18 y 21 años.

De acuerdo con la información difundida por medios chilenos, uno de los sospechosos se presentó voluntariamente ante la policía acompañado por su padrastro. Los investigadores trabajan para determinar el grado de participación de cada uno en el hecho que terminó con la vida de un niño que había viajado a Mendoza para compartir un encuentro familiar y cuya historia hoy conmueve a toda la región.